Vídeos para la reflexión
SmartSection is developed by The SmartFactory (http://www.smartfactory.ca), a division of InBox Solutions (http://www.inboxsolutions.net)
MUJERES QUE NOS INSPIRAN
Publicado por Admin el 30/8/2010 (2970 lecturas)
Conocerlas y recordarlas

Ma. Eugenia D?az de Pfennich Ex-Presidenta General de la UMOFC

Revista Accion Femenina. Agosto 2010/a?o 77/947

Con motivo de la pr?xima Asamblea Internacional de la Uni?n Mundial de las Organizaciones Femeninas Cat?licas, y a la que est? afiliada la UFCM, me pidieron algunos recuerdos que ahora deseo compartir con ustedes que tanto me apoyaron cuando tuve esa responsabilidad.

Pocas experiencias en mi vida han sido tan significativas como haber sido Presidenta de la UMOFC durante diez a?os.

Cuando acept? esta responsabilidad, entend? claramente que el Se?or me ped?a este servicio que me cost? mucho aceptar y, gracias a una segunda elecci?n, tuve oportunidad de consolidar el trabajo iniciado.

Creo que el trabajo de la Presidenta General es, en buena parte, de relaciones p?blicas y debe representar a una organizaci?n internacional como la UMOFC a todos los niveles: con las organizaciones miembros en todas las Conferencias Regionales (Am?rica Latina y el Caribe, Asia Pac?fico, ?frica, Europa y Norte Am?rica), en las instancias internacionales (Santa

Sede, ONU, UNESCO, FAO, Consejo de Europa), tambi?n tener contacto frecuente con otras organizaciones internacionales cat?licas y no cat?licas. Adem?s la Presidenta debe organizar (junto con la Secretaria) las reuniones de trabajo del Consejo y del Comit? Ejecutivo.

Si alguien me pregunta por qu? acept? esa responsabilidad que asum? plenamente, contestar?a: no me dio tiempo de ver, en un principio, la magnitud del trabajo, la falta de fondos econ?micos para llevarlo al cabo, la complejidad de los problemas, la diversidad de culturas que se encontrar?an sentadas ante la misma mesa discutiendo problemas que afectan a cada una en grado diferente, lo problemas imprevistos y urgentes de resolver. Lo que s? entend? es que val?a la pena comprometer mi persona y parte de mi vida en un proyecto que ayudara a la "mitad" de la humanidad integrada por mujeres.

MUJERES QUE ME INSPIRARON

Cuando reflexiono por qu? me dediqu? desde muy joven a trabajar a favor de la dignidad de la mujer pienso que influyeron mucho, desde mi ambiente familiar, valiosas mujeres y ahora descubro otras excepcionales, que desafortunadamente debido al espacio del que dispongo, s?lo menciono unas, de las muchas que me llegaron al coraz?n.

Las primeras que me marcaron fueron: mi madre, que fue una mujer valiente, preparada, abierta a todas las culturas, que supo tomar decisiones dif?ciles en la ?poca que le toc? vivir y fue el sost?n moral y econ?mico de su familia.

"Sof?a del Valle una mexicana universal", que as? titulamos el libro que acabamos de publicar sobre ella. Sof?a, durante la ?poca de la persecuci?n religiosa en M?xico (1925-1928) trabaj? incansablemente comprometida con M?xico y con la Iglesia. La conoc? cuando ya ten?a alrededor de 70 a?os y era una mujer excepcional. Fue reconocida internacionalmente por su trabajo ante la ONU y en la UMOFC.

Ellas me inspiraron, pero las mujeres que conoc? de cerca en mi participaci?n en las Conferencias Regionales y en otros encuentros internacionales me marcaron profundamente y le dieron sentido a mi compromiso aqu? y ahora.

Afortunadamente llev? un diario de todas mis reuniones de trabajo y representaciones en la UMOFC y de all? copio dos recuerdos que me impactaron especialmente y le dieron un nuevo impulso a mi compromiso:
El valor y la visi?n de Clementine, una mujer de Togo

En diversos pa?ses de ?frica conoc? a muchas mujeres preparadas, sensibles, comprometidas con su comunidad, pero quiero ahora recordar con especial admiraci?n a Clementine madre de cuatro ni?os y que vive en una comunidad muy pobre al norte de Lom?.

Se celebr? la Conferencia Regional en Lome, Togo, en 2003, a la que asistieron 150 mujeres de 14 diferentes pa?ses, y Clementine me llam? la atenci?n por ser muy joven y llevar consigo a su peque?o hijo de dos a?os. Cuando le pregunt? de d?nde ven?a me dijo que de Ketac y que hab?a querido participar porque sent?a la necesidad de prepararse bien y aunque no ten?a dinero (s?lo siete d?lares que le dio su esposo y diez d?lares que le regal? el se?or cura de su parroquia), estaba segura que la recibir?an. Las dirigentes de Togo y la Delegada del Consejo, Credo Maboudou, cubrieron el dinero que le faltaba para su registro. M?s tarde me pidi? comprar el video y me dijo: "Con eso comenzar? en la parroquia a trabajar con las otras mujeres de mi pueblo para que se beneficien, como yo tuve oportunidad de hacerlo aqu?".

Recib? varios correos de Clementine cont?ndome los adelantos de su grupo en su pueblo y la salud de su peque?o hijo que enferm?.
El compromiso con la paz de Kalliyan, una mujer de Camboya

En la Asamblea de la Conferencia Mundial de Religiones por la Paz que se celebr? en Amm?n, Jordania, Kalliyan, una joven de Camboya fue mi compa?era de cuarto. La primera noche que fuimos a cenar juntas observ? que com?a mucho y se volv?a a servir del bufete una y otra vez. Le pregunt? que de d?nde ven?a y a que se dedicaba y me cont? su triste, muy triste historia.

?Ves mi cabello? Pues lo perd? todo, por hambre, durante la guerra (1975-1991). Huimos de nuestra casa hacia la selva, mi madre, yo y tres de mis hermanos. No ten?amos nada que comer y com?amos ra?ces y alima?as, dos de mis hermanos murieron de hambre y mi madre se volvi? loca y cuando nos rescataron regresamos a nuestro pueblo.

Me llamaba la atenci?n en las ma?anas, mientras yo rezaba en mi libro, Laudes, ella tambi?n rezaba sola con mucha devoci?n. Kalliyan, es Budista, pero aprendi? ingl?s en una parroquia cat?lica. Despu?s estudio periodismo y ejerce su profesi?n de manera independiente y sin recursos.

Afortunadamente otra participante en la Asamblea le regal? una computadora y durante gran parte de las noches trabajaba en ella y me explic?: "Mi ?nico anhelo es escribir sobre la importancia de evitar la guerra y que las mujeres aprendamos a construir la paz".

Reconozco en muchas de las mujeres que conoc? en la UMOFC y en la UFCM, a personas que han hecho opciones profundas de servicio a la Iglesia y a la sociedad. Mujeres que entienden su don prof?tico, mujeres que dan ?nimo y esperanza en los tiempos dif?ciles y denuncian el mal personal y de la sociedad pero, sobre todo, dan testimonio con su vida.

Mar?a es para los creyentes el ejemplo perfecto del amor. Ella descubri? el proyecto de Dios sobre su vida, lo acogi? y se levant? para ir a ayudar a su prima Isabel y acompa?ar a su Hijo Jes?s, hasta e! final.

Agradezco a Dios que me haya dado la oportunidad de vivir esta maravillosa experiencia, y deseo que todas las mujeres de fe nos comprometamos para llevar mensajes de esperanza en nuestro mundo que tanto necesita de testigos, Lecciones que la vida me ense??



La vida es muy corta como para gastar tiempo odiando a alguien.

Tu trabajo no se encargar? de ti cuando te enfermes.
Tus amigos y parientes lo har?n. Mantente en contacto con ellos.

Llora con alguien. Te sana m?s que llorar solo.

Est? bien enojarse con Dios. ?l lo puede soportar y comprender.

Cuando se trata de chocolates, resistirse es in?til.

Haz paz con tu pasado, as? no te malograr? tu presente.

Usa los manteles y la ropa fina.
No los guardes para ocasiones especiales ?Hoy es especial!

No te tomes tan en serio. Nadie m?s lo hace.

Nadie est? a cargo de tu felicidad, excepto t?.

Perdona a todo y a todos.

Est? bien dejar que tus hijos te vean llorar.

Etiqueta cada uno de esos llamados desastres, con esta frase: En cinco a?os, ?esto importar??

Lo que otros piensan de ti no es tu problema.

El tiempo cura casi todo. Dale o date tiempo.

Cree en milagros.

Dios te ama por quien eres, no por nada que hayas hecho o dejado de hacer.

Sal todos los d?as. Los milagros est?n esperando en todas partes.

La envidia es una p?rdida de tiempo. Ya tienes todo lo que necesitas.



*Escrito por Regina Brett, cuando cumpli? 90 a?os de edad.
Publicado en "The Plain Dealer".
  Mostrar este artículo en formato PDF Imprimir artículo Enviar artículo

Explorar artículos
Humanizar las c?rceles Artículo siguiente


Buscar reflexiones




padrenuestro.net & elaccitano.com