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EL ANIMADOR MISIONERO
Publicado por Admin el 24/6/2009 (4166 lecturas)
EFAM ? Escuela de Formaci?n para Animadores Misioneros ?
Pastoral Misionera Arquidiocesana ? Salta
El Animador Misionero



Contenidos:
Identidad y Rol del Animador
Actitudes y Cualidades del animador
Estilos de Animaci?n
T?cnicas de Din?mica de Grupos
Algunos consejos para la preparaci?n de las reuniones de Grupo

Tema 1: Identidad y Rol del Animador
El animador es una persona que, en nombre de la Iglesia, acompa?a los procesos de crecimiento, maduraci?n y educaci?n en la fe de los miembros de un Grupo.

Identidad del animador
El animador es, por encima de todo, TESTIGO y AP?STOL, con una fuerte experiencia de fe y de Iglesia que tiene como tarea m?s apremiante anunciar la Buena Noticia de Jesucristo, fruto de su encuentro personal y comunitario con el Se?or, que se siente y vive como miembro redimido, activo y responsable de la Iglesia. Es alguien con un claro compromiso de misi?n y de servicio, integrado en una comunidad de referencia, coordinado con la pastoral de conjunto de su zona, con carisma, en sinton?a con los miembros del grupo que le toca animar y cercano a ellos, y preocupado por su formaci?n permanente. Tiene una serie de rasgos que configuran su identidad:

Un llamado, un convocado. (Vocaci?n) El animador es un joven o adulto llamado por Dios en una comunidad para asumir el servicio de motivar, integrar y ayudar a crecer a los adolescentes en el seguimiento de Cristo. Animar significa ?dar alma?, ?dar ?nimo?, ?dar vida?. El animador que est? a cargo de un grupo, sabe que su tarea no se limita a poner en pr?ctica un conjunto de t?cnicas, sino que implica compartir la vida misma para que otros tambi?n la tengan, acompa?ando en el crecimiento personal y espiritual a cada uno de los miembros de esa peque?a comunidad. Para poder invitar a los dem?s a descubrir y responder al llamado que Dios les hace, es necesario vivir primero en forma personal ese llamado, reconociendo la gratuidad de la elecci?n y manifestando una adhesi?n incondicional. La experiencia fundamental de todo animador es precisamente ?sa: reconocer el amor que Dios le tiene y sentirse verdaderamente convocado de manera personal a anunciar a Jesucristo, misi?n esencial de todo bautizado. (Jn. 15,16) Teniendo en cuenta lo anterior, no puede considerarse entonces que el animador es quien se ocupa temporariamente de un grupo por causas fortuitas; el animador responde a una vocaci?n, y lo hace desde su carisma particular, otorgado por Dios para el desempe?o eficaz y fecundo de esa misi?n.


Un enviado. (Misi?n) La Iglesia, a trav?s de sus comunidades parroquiales, env?a a cada animador para que, asistido por el Esp?ritu Santo, sea testigo de la fe entre sus hermanos. Esto exige que ese animador no s?lo conozca la realidad de las personas a las que ha de acompa?ar, sino que procure identificarse con ella hasta lograr un profundo sentido de pertenencia que le permita iluminarla desde el Evangelio. El animador que se sabe enviado, comprende que su tarea no s?lo alcanza a los miembros de su peque?o grupo; ha sido llamado a evangelizar a todos los hombres y mujeres, m?s all? de las fronteras de su comunidad.


Un hombre-mujer de fe. El animador es una persona de fe, que aspira a la santidad, que vive lo que predica y que es conciente de su condici?n de disc?pulo. La invitaci?n que hace a los dem?s para adherirse a Cristo debe nacer de su propia vivencia espiritual: ?l es un enamorado del Evangelio (cf. Jn. 21,15 ss), que ha decidido seguirlo a trav?s de una opci?n concreta y que descubre la presencia de Dios en todas las situaciones de su vida. En el silencio interior (Mt.6,6), la actitud de escucha y la reflexi?n personal, ir? reconociendo los signos de la providencia en todas las instancias de su apostolado, creciendo en la fe y en el amor a Dios, fuente de toda Gracia y sabidur?a. El contacto permanente con ?l a trav?s de la oraci?n personal le permitir? poner en sus manos la obra que realiza, recibir consuelo y fortaleza y tener una actitud d?cil y confiada a la acci?n del Esp?ritu.
Esta adhesi?n a Jesucristo tambi?n implicar? una adhesi?n a su Iglesia y una vivencia profunda de la experiencia comunitaria como miembro de una parroquia, colegio o di?cesis. En ese ?mbito de fraternidad, con el apoyo de sus hermanos y el auxilio de la Palabra y los Sacramentos, podr? descubrirse acompa?ado en el desempe?o de su misi?n, a la vez que brindar? un mejor testimonio de vida cristiana. La espiritualidad del animador estar? basada, tambi?n, en un profundo esp?ritu de conversi?n, lo que implicar? ser capaz de estar siempre en actitud de ?volver a la casa del Padre?, superando las limitaciones y debilidades, las tentaciones y los fracasos, los sentimientos de desaliento y frustraci?n, sabiendo que Dios suple con su bondad las carencias humanas y que su sola Gracia basta para completar las obras de los hombres. (cf. 2 Co 12,9) La perspectiva del animador debe ser siempre, entonces, una perspectiva de esperanza: cree que Dios puede renovar su coraz?n, cree que tambi?n ocurrir? lo mismo con el coraz?n de sus chicos y permanece fiel en su seguimiento sabiendo que est? en sus manos, con una confianza ilimitada. ?Todo lo puedo en aquel que me conforta.? (Filp. 4,13)

Un cristiano maduro. El animador es una persona que ya ha vivido un proceso de maduraci?n y que, por lo tanto, est? en condiciones de orientar a otros en su camino de crecimiento. Lo anterior, sumado a una estabilidad afectiva manifiesta, le permite constituirse en modelo de referencia para los miembros del grupo, y poder ayudarlos a definir sus proyectos de vida. Entre sus rasgos m?s sobresalientes debemos destacar: apertura y disposici?n para el di?logo con los adolescentes, valorando lo positivo y negativo de sus vidas y sus situaciones; mirada atenta y de conjunto sobre la realidad; responsabilidad en el desempe?o de su misi?n; posici?n definida frente a los problemas y dificultades; paciencia, a fin de saber esperar los tiempos de cada chico; humildad; pasi?n por la verdad; disponibilidad y servicio; creatividad; actitudes de cordial acogida; disposici?n para el trabajo en equipo; conciencia del desaf?o que implica el crecimiento y formaci?n permanentes.

Un gu?a, un pedagogo. Entre los objetivos principales de todo animador, est? el de lograr el crecimiento personal de cada una de las personas que integran su grupo, encamin?ndolos a un desarrollo arm?nico de todas sus potencialidades. Podemos decir, entonces, que el animador es un educador, y su tarea consiste en retomar la pedagog?a de Dios con respecto a cada uno de los miembros del grupo, acercarse a ellos, encarnarse en su realidad, proponerles el camino de Cristo y acompa?arlos en ese peregrinar. Esta condici?n de educador le exige, por lo tanto, adoptar una actitud permanente de acompa?amiento, demostrando una constante presencia efectiva en las distintas situaciones que viven, conviviendo con ellos y asumiendo su vida misma para educarlos desde ella, con proyecci?n a futuro. ?l es el encargado de promover el protagonismo de los miembros del grupo, haciendo uso de una metodolog?a participativa, planificar y revisar su tarea en comuni?n con los dem?s animadores y el asesor y orientar el camino de perseverancia en la fe retomando la pedagog?a de Cristo Maestro. Educar es salir al encuentro del hombre, como lo hizo Jes?s. El animador es, entonces, aquel que reconoce en todo hombre la necesidad de ser evangelizado, y sale a buscarlo para hacerle conocer y valorar el sentido profundo de su vida, como hijo de Dios.

Rol del Animador
Esta identidad del animador, con la riqueza de todas sus dimensiones, determina tambi?n su rol, es decir, el conjunto de actitudes, quehaceres y estilos de vida y de acci?n que pone en pr?ctica para el cumplimiento de su misi?n de animador. Las exigencias del acompa?amiento a los miembros del grupo, le hacen tomar conciencia de la necesidad de capacitarse teol?gica, pedag?gica, psicol?gica y t?cnicamente para tener un conocimiento siempre actualizado de la realidad y del mundo, para definir criterios precisos que orienten su presencia y su acci?n en medio de ellos y para saber utilizar los instrumentos adecuados en el momento oportuno.

Procura realizar un acompa?amiento personal de cada miembro del grupo. De esta forma los ayuda a crecer y a madurar y a tomar las decisiones que configurar?n su ser y su quehacer en la Iglesia y en la sociedad.

Lleva adelante el grupo, para que pueda llegar a ser un verdadero espacio de crecimiento humano y de maduraci?n en la fe. Este es su m?s vasto y amplio campo de acci?n.

La animaci?n de la pastoral de la Iglesia es un servicio colegial. El animador no trabaja solo ni aislado en su grupo; est? llamado a relacionarse con los otros animadores y a trabajar en conjunto con ellos, lo que posibilitar? la complementaci?n no s?lo a nivel de aptitudes personales y de distribuci?n de tareas, sino principalmente a nivel del aporte que las distintas experiencias de vida que los responsables -laical, religiosa, diaconal, sacerdotal- ofrecen a los miembros de los grupos, como modelos de vida cristiana.


Funciones del Animador
El animador tiene una serie de funciones bien definidas dentro de un grupo. Podemos mencionar las siguientes:

o OBSERVA, mira y escucha, esta atento, esta presente. Tiene de cada participante un conocimiento tal que es capaz de discernir lo que hay de progreso, de esfuerzo y de b?squeda en cada acci?n.
o REGISTRA las iniciativas, la participaci?n los descubrimientos porque estando atento a la vida de cada uno y del grupo, sus avances y sus problemas, los ayudar? luego a hacer el descubrimiento de su historia.
o REVELA, manifiesta lo observado y registrado, lo hace presente a cada uno en el momento oportuno, respetando el tiempo favorable e el que su intervenci?n ser? acogida. El animador ayuda en el descubrimiento de la propia progresi?n y en e valor de cada logro, por peque?o que rea, tiene para el enriquecimiento del grupo.
o VINCULA personas, acontecimientos y progresos.
o FACILITA relaciones, tareas y experiencias.
o ACOMPA?A en forma comprometida a cada participante y al grupo.
o PREPARA, facilitando los medios para una adecuada formaci?n, en las responsabilidades asignadas o elegidas.
o CONF?A en el entusiasmo, disponibilidad y responsabilidad de los participantes.
o FELICITA, reconoce los aciertos y esfuerzos.
o ENSE?A a escuchar y acoger porque ?l es testigo de este estilo de relaci?n con los propios chicos.
o ACTUA como facilitador; propone situaciones que favorezcan la intimidad.
o DA PAUTAS para la resoluci?n de conflictos.
o EST? especialmente atento a la crisis de convivencia que aparece siempre al mediar el campamento, organizando actividades que ayuden a distender.
o DA PRIORIDAD a la cooperaci?n sobre la competencia.
o AYUDA A EXPRESAR los sentimientos; no solo la alegr?a y la satisfacci?n, tambi?n los temores, el dolor, las broncas.
o INVITA a trabajar y crecer en capacidad de acogida, disponibilidad y silencio.
o ANIMA a que cada uno, y el grupo como un todo, expresen la fe en su propio lenguaje, siendo fieles a la propia identidad y estilo.
o URGE al cambio y al compromiso que brota del coraz?n.
o RESPETA los tiempos de cada uno, conoce los interrogantes vitales y las problem?ticas de las personas con las que trabaja y de su grupo en particular y se siente comprometido como educador de la fe, en el proceso de cada uno.
o SE HACE INSTRUMENTO en las manos de Dios
o AMA Y CONF?A en las posibilidades y riquezas escondidas aun en la persona mas dif?cil.
o PROFUNDIZA, en su propia fe, crece en oraci?n, se preocupa por aprender constantemente acerca de sus chicos, sus necesidades y su proceso en la vida espiritual.


Tareas del Animador
Nos limitamos a enumerarlas, pues se trata de las tareas fundamentales que todo animador debe tener en cuenta en consonancia con los propios dones y carismas y la realidad que le toca animar.

El animador debe:
o Peparar y animar las reuniones de su grupo, propiciando un clima de c?lida acogida;
o Dtectar las necesidades de los miembros del grupo, para responderer a ellas;
o Favorecer actitudes solidarias, democr?ticas y creativas; alentar la experiencia de Dios desde la oraci?n, la lectura de la Palabra y la celebraci?n viva de la fe;
o Fomentar la solidaridad a los pobres;
o Participar activamente en las actividades parroquiales y diocesanas;
o Promover la participaci?n de los miembros del grupo en las actividades anteriores, especialmente aquellas destinadas a ellos;
o Favorecer y animar la convivencia fraterna;
o Reunirse peri?dicamente con los otros animadores y con el asesor a fin de encaminar y evaluar la marcha del grupo, intercambiar experiencias, fortalecerse en el desempe?o de la misi?n y afianzar el esp?ritu comunitario;
o Capacitarse permanentemente para mejorar la calidad de su servicio;
o Buscar estrategias concretas y efectivas que permitan evangelizar, tambi?n, a aquellos que no van a la parroquia o colegio.

El animador debe considerarse miembro activo y responsable del grupo. Debe situarse dentro del grupo con una implicaci?n personal que sirva de est?mulo a los dem?s.

Su papel ha de consistir fundamentalmente en dar vida al grupo, es decir, en estimular y alentar para que no decaiga ni se estanque en el camino emprendido; tambi?n ha de guiarle de manera que no se desv?e de la finalidad propuesta, para lo cual habr? de recordar oportunamente los objetivos fijados en la convocatoria.

Opciones del Animador
En una metodolog?a activa y participativa, el animador opta por el grupo, por el acompa?amiento, por la animaci?n y por su formaci?n permanente.

Opta por el grupo. El grupo constituye una mediaci?n importante entre cada miembro del mismo y la Comunidad eclesial en su conjunto. El animador opta por el grupo para asegurar que el mismo grupo ayude a madurar a los componentes del mismo, atendiendo personalmente a cada uno a partir de las vivencias personales y de grupo y en los aspectos que el grupo no puede potenciar.

Opta por el acompa?amiento. Al animador se le pide que realice un acompa?amiento personal de cada integrante, seg?n los planteamientos b?sicos anteriormente expuestos. El animador, como acompa?ante, es siempre alguien que ya ha hecho el camino. Y en su proceso de acompa?amiento tiene al Se?or como modelo de acompa?ante (Ema?s). No se convierte en protagonista del proceso personal de loa miembros del grupo, sino que acompa?a el descubrimiento de la experiencia personal de Dios que cada uno debe hacer por s? mismo.

Opta por la animaci?n. La animaci?n es una forma espec?fica de pastoral que se dirige a cada miembro del grupo, para que ?ste desarrolle todas sus posibilidades; le capacita para que llegue a ser sujeto activo y cr?tico de todo su proceso de educaci?n en la fe; llama a su participaci?n ejercitando todas sus cualidades; y se contrapone a todo lo que sea presi?n exterior, manipulaci?n y dirigismo. El animador impulsa y alienta a cada uno a vivir una vida que merezca aut?nticamente la pena, desde los valores del Reino.

Opta por su formaci?n permanente. El animador nunca se considera formado del todo. Siempre tiene en cuenta la necesidad de una formaci?n permanente que perfeccione la preparaci?n b?sica que le capacita para desarrollar su misi?n al servicio de los dem?s. Aunque, al lado de esto, tiene presente que, por encima de todo, siempre es fundamental su estilo de vida y su compromiso personal. En su formaci?n proponemos, como programa b?sico, los siguientes campos: el proyecto diocesano y el de su comunidad; la antropolog?a cristiana; la formaci?n teol?gica; la transmisi?n de la esencia y exigencia del Evangelio, de la Tradici?n y el Magisterio de la Iglesia; los conocimientos b?sicos de la psicolog?a evolutiva; las t?cnicas de animaci?n y las din?micas de grupo.


Requisitos para ser un buen animador
Para ser animador pueden mencionarse los siguientes requisitos:

o Sentirse cercano de los miembros del grupo que le toca animar, con vocaci?n educadora, la capacidad de di?logo y de comprensi?n, inter?s por conocer su mundo y la problem?tica que viven, ilusi?n por trabajar con ellos.
o Tener experiencia previa de aquello que se quiere transmitir y comunicar, o sea, experiencia de haber vivido o estar viviendo en grupo o en comunidad un cierto proceso de maduraci?n en la fe.
o Ser persona abierta y suficientemente entrenada para el di?logo.
o Estar habituado a confrontar opiniones y puntos de vista diversos
o Sentir un vivo inter?s y una preocupaci?n constante por conocer de cerca de a los miembros del grupo y por tratarlos.
o Poder mantener con ellos un di?logo cercano a sus situaciones, problemas y dificultades reales; un di?logo liberado, a ser posible, de los habituales t?picos y prejuicios que se alzan como barrera infranqueable en las relaciones j?venes - adultos.
o En cuanto a la experiencia previa que el animador debe tener de aquello que pretende transmitir, conviene subrayar lo importante y aleccionador que es para la persona que acompa?a a un grupo el tener una experiencia ya vivida a la que poder remitirse y referirse habitualmente, no por la v?a de la invocaci?n gen?rica y abstracta sin por la v?a del testimonio real. El mejor modo de manifestar a otros lo ventajoso de formar parte de un grupo o comunidad es estar vivi?ndolo uno mismo.
o La necesidad de coordinarse y de trabajar en equipo, la disponibilidad de tiempo y de voluntad para preparar las reuniones, actividades, programaciones, etc..
o Y por supuesto, la disponibilidad de cara a los miembros del grupo a quienes no se les puede regatear la ocasi?n de charlar y de comunicarse con la excusa de las prisas o de cualquier otro subterfugio para no estar con ellos.

Tema 2: Aptitudes y Cualidades del animador
Junto a las cualidades que acabamos de exponer, derivadas de la tarea, o funci?n educadora a realizar del animador, hay otras aptitudes y cualidades, derivadas ?stas de su ser personal, que es necesario explicitar:

? Flexibilidad y creatividad que implica la capacidad de an?lisis y precisi?n de las causas posibles de un determinado conflicto, as? como articular posibles soluciones. El conflicto es connatural a la persona y, por lo mismo, a) grupo. El animador, pues, ha de poseer una buena capacidad de abstracci?n y concreci?n, unas dotes de organizaci?n y sentido real que le lleven a encontrar los medios, m?todos y t?cnicas apro-piados para la soluci?n del conflicto en cuesti?n.

? Tolerancia hacia las ideas y sugerencias de los dem?s. Ello conlleva una clara conciencia de la relatividad de (as diversas aspiraciones y, en consecuencia, el rechazo de toda imposici?n dogm?tica.

? Autoridad como servicio y apertura que no se impone, sino que se acepta como ayuda, y se busca en alguien que es distinto por su prestigio: mejor ser, mejor hacer, m?s saber. El animador ha de saber mandar sin dirigir, suscitar sin imponer. ? Comunicaci?n interpersonal del animador con el grupo y de los miembros de estos entre s?. Es ?sta una cualidad tan esencial que, de alg?n modo, sintetiza las cualidades precedentes y las que indicaremos a continuaci?n. Sin esta capacidad comunicativa es imposible que el animador realice con ?xito su funci?n por cuanto carecer?a de las dotes de relaci?n y donaci?n, de poner en com?n su ser y su saber.


? Desde la dimensi?n afectiva se exige al animador estabilidad y madurez, sensibilidad ante los ?xitos y fracasos de los dem?s, confianza en s? mismo, capacidad de ayudar, sentido del humor, etc. La afectividad, en cualquiera de las modalidades indicadas, comporta siempre una cercan?a a la persona y al grupo, una empat?a que potencia la relaci?n personal. La afectividad del animador se traduce m?s que en lo que dice y hace en c?mo lo dice y hace. Su modo de decir y hacer es una transmisi?n colateral inseparable del mensaje, que en no pocos casos condiciona la aceptaci?n y eficacia que el emisor provoca en el receptor, ante un mismo contenido, reacciones distintas y hasta antag?nicas, produci?ndose incluso, en ciertos casos, la ruptura de la comunicaci?n misma si el emisor cae gordo al receptor. La animaci?n, por ser animaci?n de y entre, pensamos es siempre una relaci?n humana de donaci?n sin empobrecimiento, un poner en com?n lo que tenemos y lo que somos sin perder por ello nuestra identidad; al contrario, nos enriquecemos al dar, pues lo mismo que aprendemos a andar andando y a hablar hablando, aprendemos a amar amando.

? Estar dispuesto a recibir de otros as? como tambi?n a dar a otros. Algunas almas denodadas se deleitan en sacrificarse a s? mismas pero no est?n dispuestas a permitir que otros act?en rec?procamente. No quieren sentirse obligados hacia los dem?s. Pero el liderazgo requiere franqueza hacia otros. El descuido en recibir gentilezas y ayudas, es aislarse uno mismo, es robar a otros la oportunidad, y privarse a uno mismo del sostenimiento.

? Visi?n. La visi?n involucra previsi?n as? como tambi?n discernimiento. El animador debe poder ver los resultados finales de las pol?ticas y m?todos por los que aboga. El liderazgo responsable siempre mira adelante para ver c?mo el plan de acci?n afectar? a las generaciones futuras. Los ojos que miran son comunes; los ojos que ven son raros. Los fariseos miraron a Pedro y s?lo vieron a un pescador analfabeto. Jes?s vio a Pedro como profeta y predicador, un santo y l?der que ayud? a trastornar el mundo.
oLa visi?n incluye optimismo y esperanza. El pesimista ve la dificultad en cada oportunidad. El optimista ve la oportunidad en cada dificultad. El pesimista tiende a detener a la gente de visi?n para que siga adelante.
oLa precauci?n tiene que desempe?ar su papel. La persona precavida ayuda al l?der optimista a ser realista.
oLa visi?n conduce a la aventura, y la historia est? de lado de la fe que se arriesga. La persona de visi?n da nuevos pasos de fe para cruzar barrancos y abismos, no sin correr riesgos, pero tampoco corriendo riesgos de necios.
oLos l?deres aprenden de las lecciones del pasado, pero nunca sacrifican el futuro por amor a la mera continuidad. Los individuos de visi?n toman decisiones en base al futuro; la historia del pasado no puede escribirse de nuevo.

? Sabidur?a. ?La Sabidur?a es la facultad de hacer uso del conocimiento, Una combinaci?n de discernimiento, juicio, sagacidad, y aptitudes similares... En la Escritura, es el juicio correcto con respecto a la verdad espiritual y moral? Si el conocimiento es la acumulaci?n de los hechos, y la inteligencia el desarrollo de la raz?n, la sabidur?a es discernimiento celestial. Es perspicacia que penetra hacia el coraz?n de las cosas. La sabidur?a involucra el conocer a Dios y las sutilezas del coraz?n humano. La sabidur?a otorga equilibrio al l?der, y le ayuda a evitar la excentricidad y la extravagancia. Si el conocimiento viene por el estudio, la sabidur?a viene cuando somos llenos del Esp?ritu Santo.

? Decisi?n. Cuando se han acumulado todos los hechos, la decisi?n pronta y clara es la marca de un verdadero l?der. Un visionario puede ver, pero un l?der debe decidir. Una persona impulsiva podr? con prontitud declarar una preferencia; pero un l?der debe ponderar la evidencia y tomar una decisi?n sobre premisas sanas. Una vez que est? seguro de la voluntad de Dios, el l?der se pondr? en acci?n de un salto, sin tener en cuenta las consecuencias.

? Coraje: Los l?deres requieren un coraje del m?s alto calibre: siempre coraje moral y a menudo coraje f?sico tambi?n. Coraje es esa capacidad mental que permite que las personas enfrenten el peligro o la dificultad con firmeza, sin temor ni desaliento. No todos son de naturaleza valiente. Algunas personas son, por naturaleza, m?s t?midas que otras. Pero aunque seamos intr?pidos o reticentes, Dios llama a los l?deres a que se esfuercen y sean valientes y que no capitulen al temor. Dicho llamado al coraje ser?a m?s bien in?til si nada temiera nada. Debido a que el miedo es una parte real de la vida, Dios nos da el Esp?ritu Santo, quien nos llena de poder. Pero debemos dejar que ese poder haga su obra, y no temer. Los l?deres de coraje enfrentan situaciones desagradables y hasta devastadoras con ecuanimidad, luego act?an con firmeza para producir lo bueno de la dificultad, aun si sus acciones no son populares. El liderazgo siempre enfrenta la inercia y oposici?n humanas naturales. Pero el coraje contin?a con consistencia hasta que la tarea se ha terminado. La gente espera que los l?deres sean calmos y valientes durante una crisis. Mientras otros pierden la cabeza, los l?deres se mantienen firmes. Los l?deres fortalecen a los seguidores en medio de reveses desalentadores y trastornos frustrantes.

? Humildad. La humildad es la marca de pureza del l?der espiritual. Cristo dijo a sus disc?pulos que abandonaran las actitudes pomposas de los d?spotas orientales, y que en cambio adoptaran el porte humilde del servicio (Mt. 20:25-27). Como en los d?as de la antig?edad, as? tambi?n hoy la humildad es menos admirada en los c?rculos pol?ticos y comerciales. Pero no importa. El l?der escoger? la senda oculta del servicio de sacrificio y la aprobaci?n del Se?or sobre el engreimiento extravagante del mundo. ?Es necesario que ?l crezca, pero que yo desaparezca? (Jn. 3:30). La humildad de un l?der deber?a aumentar con el pasar de los a?os, al igual que otras actitudes y cualidades.

? Integridad y Sinceridad. Pablo habl? de sus fracasos y ?xitos con una franqueza que pocos de nosotros estamos dispuestos a imitar. A?n antes de su conversi?n, sirvi? a Dios con sinceridad (2 Ti. 1:3) y con gran integridad personal. Tiempo despu?s escrib?a: ?... Con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo? (2 Co. 2:17).


Dec?logo del Animador

Asimilar? permanentemente la actitud de Jes?s Buen Pastor.
Sacar? tiempo diariamente para mi oraci?n personal.
Organizar? mi proyecto de vida a la luz de Cristo Buen Pastor.
Con mi grupo ser? comprometido (a) din?mico (a), creativo (a).
Me integrar? a las actividades de la Parroquia en forma madura y comprometida, vinculando mi grupo a ellas.
Acompa?ar? constantemente a los integrantes de mi grupo.
Ser? l?der de unidad con los dem?s grupos.
Estar? abierto (a) a la actualizaci?n en las ciencias auxiliares de la catequesis.
Har? de mi fe una celebraci?n festiva y gozosa todos los d?as de mi vida.

Tema 3: Estilos de Animaci?n
Existen distintas maneras en las que puede realizarse la animaci?n de un Grupo. A continuaci?n se presentan algunas de ellas, indicando sus ventajas y desventajas:

Paternalista:
El animador paternalista es un dictador ?camuflado?, pero blando y generalmente querido por los miembros del grupo, o sea que impone su autoridad desde el afecto ?porque les quiero... tienen que obedecerme...?, ah? esta quiz? su mayor peligro. Generalmente es un entusiasta del grupo de sus ideales, o es una persona abierta y cordial. Unas veces ser? ciertamente el esp?ritu posesivo, el deseo de estar en el lugar privilegiado. Pero otras muchas en su amor al grupo lo que le insita a mantener esa actitud. Invoca con frecuencia el amor al grupo para imponer sus criterios y proyectos: ?lo pide por el grupo? ?si aman al grupo...? . Hay que tener siempre un agudo sentido cr?tico frente al animador para convertirlo en un miembro m?s en forma alguna imprescindible. Hay que exigirle en?rgicamente el derecho de decidir, el de voz y voto, pero de verdad, el grupo, antes que nada, es una relaci?n entre iguales, entre hermanos mayores y no un conjunto de ni?os a las ?rdenes de un pap?.

Permisivo o Liberal
Es el opuesto al animador autoritario o paternalista. Este tipo de ?animador? no lo es, solo es de nombre ya que no gu?a la barca y cada remero rema hacia donde le viene en gana, la barca da vuelta alrededor de si misma. El di?logo es tormentoso, se impone el que m?s grita, hay quienes se acaparan la palabra y quienes no pueden estrenarla. No se llega a ninguna conclusi?n real; todo se resuelve c?modamente asa base de votaciones sin reflexionar decisiones, sin buscar consenso.
El animador es tra?do y llevado por los m?s astutos, que no quieren dar la cara y le ponen como pantalla por ello sus grandes cualidades son su inseguridad y la falta de confianza en s? mismo d?ndole miedo de equivocarse a la hora de actuar. Quiere complacer a todos y dar la raz?n a todos, d?ndole miedo al conflicto termina d?ndole la raz?n al m?s fuerte.

Autoritario
No es propiamente un ?animador? sino el due?o del grupo. Identifica al grupo consigo mismo. ?Ordena y manda? tiene el poder supremo y el control del grupo. El grupo esta centrado en el animador y este no esta propiamente en el grupo, sino por encima de ?l. El ?animador dictatorial? puede manipular a los miembros del grupo mediante el premio o el castigo, mediante la alabanza, o la humillaci?n, mediante el privilegio o la marginaci?n, el aprecio o el desd?n. Pero en tanto en cuanto las personas se sientan en condicionadas y faltas de libertad, el grupo no ser? grupo, ya que el enriquecimiento mutuo, ser? imposible porque no hay aporte de los miembros. El animador autoritario marca el rumbo del grupo, se?ala objetivos, distribuye las tareas, s?lo el tiene iniciativas y desaprueba la de los dem?s o le pone su propio cu?o.

Democr?tico
Tambi?n se denomina participativo, cooperativo o centrado en el grupo. El grupo participativo o democratico es aquel cuyos miembros sienten que lo importante es el mismo grupo. A continuaci?n se presentan algunas caracter?sticas del animador democr?tico:
o El animador invita al grupo a decidirse, invita a cada miembro del grupo a referirse al grupo.
Provoca al grupo a ser fiel a s? mismo. El s?mbolo geom?trico es la circunferencia: sillas en c?rculo, todos iguales, todos en el mismo plano. En cambio, el s?mbolo geom?trico del estilo autoritario y del paternalista ser?a el del estrado de un profesor, y en el plano inferior los pupitres de los alumnos.
o Lo que importa, por tanto, son las relaciones con el animador, sino las relaciones de todos con todos.
o No se siente satisfecho por sentirse ?l querido, aceptado, respetado, sino que se preocupa, por que todos se acepten mutuamente, se respeten y se quieran.
o Distribuye el liderazgo. Urge a que todos compartan la animaci?n seg?n las cualidades y capacidades de cada uno. Uno es animador en la dimensi?n festiva del grupo, otro en la art?stica, otro en las relaciones sociales, otro en lo deportivo, sin necesidad de que sea el animador el que haya coordinado todas las actividades. Y en algunos casos de gran madurez, la animaci?n se hace rotativamente. Y ello resulta enormemente eficaz, como se ha comprobado y como hemos comprobado.
o Sabe colocarse muy en segundo plano. Se niega a ser Don Preciso. Convierte al grupo en el protagonista de su propia vida.
o Es, ante todo y sobre todo, un estimulador y un coordinador. Un provocador de la participaci?n y la corresponsabilidad. Incita a los pasivos a participar.
o Prefiere, con el caldero de la integraci?n, sacar el agua de la opini?n de todos antes de condicionarles con la suya.
o Anima, valorando las intervenciones y la participaci?n de los miembros.
o Crea un clima de respeto y libertad para que nadie se sienta retra?do a la hora de participar.
o Hace de agente de circulaci?n poniendo el sem?foro en rojo paro los habladores y poni?ndolo en verde para los cohibidos y comedidos.
o Procura la igualdad de oportunidades: Que todos puedan realizar alguna tarea, una responsabilidad bien concreta. Porque todos la necesitamos para sentirnos valorados y para madurar a trav?s de la acci?n.

Otros tipos positivos de Animaci?n
MODERADOR: El animador tiene que ser provocador del dialogo, con la madurez necesaria para entender que el trabajo se hace compartiendo; es el que hace que todos entren en juego y participen.
COMUNICADOR: Est? en disposici?n de adoptar su experiencia y de valorar a los dem?s compa?eros. Est? al servicio de las relaciones de grupo. Es servidor de la unidad del grupo. Reclama y exige para todos el poder expresarse libremente.
COMPROMETEDOR: Su trabajo debe llevar a los miembros a querer comprometerse, pero no por sentirse obligados o presionados, sino por que se sienten sujetos y protagonistas. Sabe despertar en los j?venes las ganas de servir y de desarrollar todas sus habilidades en bien de la comunidad y de sus hermanos.
ESTIMULADOR: Hace honor a su nombre, da animo y estimula. Procura comprometer a todosen la programaci?n, realizaci?n y evaluaci?n de los objetivos y tareas comunitarias.
CREATIVO: Estimula la creatividad de los j?venes, poni?ndolos a todos en estado de b?squeda. Tiene la claridad para encontrar la respuestas y alternativas a las situaciones que se le presentan a la comunidad.

El jefe y el l?der
El jefe maneja sus hombres.
El l?der los gu?a.
El jefe depende de su autoridad.
El l?der de la buena voluntad.
El jefe inspira miedo.
El l?der, entusiasmo.
El jefe dice ?est?n aqu? a la hora?
El l?der llega ah? antes de tiempo.
El jefe sabe a qui?n echarle la culpa.
El l?der ayuda a solucionar los problemas.
El jefe sabe c?mo se realizan las cosas.
El l?der ense?a c?mo se hacen.
El jefe hace del trabajo una pesadilla.
El l?der hace de la labor una diversi?n.
El jefe dice: ?vsyan?.
El l?der dice: ?vamos?.
El jefe dice ?yo?.
El l?der dice ?nosotros?.


Tema 4: T?cnicas de Din?mica de Grupos
Es la adquisici?n de conocimientos sobre los procesos y fen?menos grupales: Como se producen y evolucionan, de que forma se interrelacionan, como condicionan la vida y desarrollo de los grupos. Y la capacitaci?n en el manejo de t?cnicas, con la doble finalidad de permitirle una interpretaci?n coherente y un diagn?stico acertado sobre la problem?tica de un grupo, en cualquier momento de su historia.

En relaci?n con esta dimensi?n t?cnica de la din?mica de grupos, hay dos observaciones importantes que convendr? tener en consideraci?n: en primer lugar, la necesidad de que las t?cnicas est?n siempre apoyadas en un s?lido soporte te?rico que las dote de sentido y significaci?n, y que debe de emplear cada una. En segundo t?rmino, que la manera m?s efectiva de llegar a conseguir el dominio de estas herramientas ser?a a trav?s de la participaci?n, durante el proceso formativo del animador, en grupos en donde ?ste trabaje con esas t?cnicas y ejercicios. Esta v?a ofrecer? la ventaja de ayudarle a conocer, de un modo m?s preciso y vivenciado, las posibles aplicaciones, potencialidades y l?mites de cada t?cnica.

Clasificaci?n de las Din?micas de Grupos

1. T?cnicas de presentaci?n
El inicio de la configuraci?n de un grupo es el conocimiento de sus componentes a trav?s de sus nombres. Esta primera impresi?n suele ser muy importante en el nacimiento y posterior desarrollo de la vida de los grupos humanos. La propia estructura de la presentaci?n implica un reconocimiento nominal y f?sico de la persona ante los dem?s. El papel del animador es crear un ambiente de aceptaci?n y de distensi?n; favorecer las relaciones personales e iniciar un proceso donde todos los miembros del grupo se conozcan y sean capaces de embarcarse en el mismo proyecto social. Es obligado romper todas las ataduras sociales/ personales que reducen los niveles de comunicaci?n humana y de apertura hacia los dem?s.

Ejemplo: DESCRIPCI?N DE SEGUNDA MANO
o Definici?n: Consiste en que cada miembro del grupo se describa a si mismo igual que lo har?a una persona que lo conozca bien.
o Objetivos: Ayuda a conocer a los dem?s. Estimula la creatividad y el conocimiento propio. Proyecta cada uno desde una perspectiva subjetiva
o Desarrollo: Se pueden sentar de dos en dos o todos formando un circulo. Los miembros del grupo deben pensar en alguien que les conozca bien (familiar, amigo, vecino..) pero sin comunicarlo a nadie. El animador invita a alguien que se describa a si mismo igual que lo har?a esa persona en la que han pensado.

2. T?cnicas de afirmaci?n grupal.
Pretenden el desbloqueo de las situaciones negativas anteriores y la profudizaci?n en los aspectos comunicativos que faciliten la identidad grupal y su desarrollo arm?nico. Cada miembro del grupo debe poseer un autoconcepto positivo de s? mismo y del grupo. Tambi?n pretenden favorecer la autoestima y crear un clima de confianza y de apoyo mutuo donde todo sus miembros se puedan expresar con plena y total libertad. Al mismo tiempo sirven para conocer en profundidad a los miembros del grupo y al grupo mismo.

Ejemplo: SILUETAS
o Definici?n: Consiste en que cada miembro del grupo dibuje su propia silueta para someterla a valoraci?n.
o Objetivos: Favorecer la autoestima. Generar actitudes positivas entre los miembros del grupo
o Desarrollo: Se coloca un papel continuo en el suelo para hacer murales. El grupo se coloca por parejas y cada uno dibuja su silueta. Se recorta despu?s y se pinta, coloc?ndola en la pared para que sea completada con frases positivas.

3. T?cnicas de confianza grupal
Ponerse en manos del grupo para conseguir una comunicaci?n m?s fluida, para que la conducta individual tenga sentido y profundidad relacional, es uno de los objetivos b?sicos de las t?cnicas de confianza grupal. El grupo es responsable de un clima en el cual cada miembro se siente en todo momento de decir lo que piensa si ning?n temor o restricci?n. Para que esta libertad sea real, cada uno ha de poder expresar tambi?n en cualquier momento los sentimientos, las emociones que experimenta. Las t?cnicas de confianza grupal suponen un conocimiento previo o que el grupo est? formado por personas que tengan los mismos intereses o que luchen ante los mismos problemas.

o Ejemplo: B?SQUEDA DE ALIADOS
Definici?n: Consiste en nombrar a las personas que se parezcan entre s?.
Objetivos: Armonizar sentimientos. Potenciar auto conocimientos. Capacidad de proyectar cualidades.
Desarrollo: El animador, pase?ndose alrededor del circulo, pide a los miembros del grupo que nombren a alguien que sea muy semejante o parecido a ellos.

4. T?cnicas de cooperaci?n/ comunicaci?n
Comunicarse entre los miembros del grupo supone un intercambio de comunicaci?n verbal y no verbal. La cooperaci?n hace referencia a un trabajo conjunto de varias personas con un objetivo com?n. La cooperaci?n es un acto creador del valor del grupo. La relaci?n comunicativa se impone en el grupo. Las t?cnicas comunicativas/ cooperativas se proponen como estrategias conformadoras o como variables que ayuden a los miembros del grupo a construirse como personas solidarias en los ?mbitos de la comunicaci?n interpersonal. Muchos conflictos y problemas que surgen en el grupo se deben a la falta de comunicaci?n. Escuchar supone comprender a los dem?s y estar abierto a sus necesidades. El grupo descubre las ventajas/ inconvenientes de los resultados, as? como la capacidad de compartir a trav?s de las din?micas.

Ejemplo: LOS NUDOS HUMANOS
o Definici?n: Consiste en desarrollar un gran nudo humano.
o Objetivos: Desarrollar estrategias de cooperaci?n. - Potenciar el sentido de la orientaci?n espacial. Fomentar la comunicaci?n
o Desarrollo: Los participantes, situados en c?rculos y con los ojos cerrados, avanzan hacia el centro con los brazos hacia arriba a una se?al del animador. Una vez que tropiecen con los dem?s miembros, se enrollan entre ellos y se cogen de la mano. Cuando est?n cogidos abren los ojos e intentan deshacer los nudos.

5. T?cnicas de evaluaci?n grupal
Es necesario proponernos una evaluaci?n del grupo, de sus integraci?n, de la participaci?n de los miembros, de las actitudes y del inter?s mostrado en todas las actividades realizadas. La evaluaci?n es un resorte para ir progresando, para detectar las deficiencias y para potenciar las mejoras conseguidas. La evaluaci?n es un mecanismo de renovaci?n de los grupos. Generalmente las t?cnicas nos facilitan informaci?n para realizar una excelente evaluaci?n, pero como tales no son la evaluaci?n grupal, ya que ?sta es tarea de todos sus miembros.

Ejemplo: LO MEJOR QUE PASO
o Definici?n: Consiste en que cada miembro del grupo responda de forma positiva a una cuesti?n planteada.
Objetivos: Evaluar el proceso/producto final. Acabar recordando lo positivo. Evaluar las sensaciones vividas en el grupo
o Desarrollo: El animador organiza una sesi?n de foro, donde todos deben intervenir (no es aconsejable obligar a nadie). Todas las intervenciones deben la respuesta a esta cuesti?n: ?qu? es lo mejor que te ha parecido de lo vivido en el grupo?. No se deben interrumpir las intervenciones, dado que se trata de sensaciones y vivencias y no de datos objetivos.


Tema 5: Algunos consejos para la preparaci?n de las reuniones de Grupo
Dirigir bien una reuni?n requiere una serie de exigencias, alguna de las cuales hay que poner en acto antes del momento mismo de la reuni?n (prepar?ndola cuidadosamente), otras hay que ejercitarlas durante el desarrollo de la misma (seguimiento m?s o menos detallado de lo convenido y programado) y otras pro fin, hay que realizarlas una vez que la reuni?n ha conclu?do (revisi?n y evaluaci?n de cuanto ha sucedido).

Las reuniones
? Respetar la din?mica de evoluci?n del grupo: crear grupo de talla humana antes de abordar los temas propiamente cristianos.
? Favorecer una metodolog?a activa y participativa de todos los miembros: las reuniones deben dedicarse principalmente a poner en com?n lo reflexionado y preparado durante la semana. (Lo cual supone la entrega previa de materiales).
Cuidar las relaciones interpersonales.
Intensificarlas
Evitar sobre todo la rutina y la indiferencia.
Los temas o contenidos deben ser tratados seg?n la din?mica progresiva de descubrir ? compartir ? profundizar.
Y siempre los temas en funci?n de las personas y no al rev?s.

Aspectos en los que hay que prestar atenci?n durante la reuni?n:
? Introducir poco a poco la dimensi?n de compromiso, tanto personal como grupal, sobre la base de presupuestos realistas... Para ello ayudar? no poco el an?lisis de la realidad de los propios miembros del grupo.
? Iniciar a la oraci?n y a la celebraci?n debe constituir tambi?n en su momento una preocupaci?n importante en la marcha del grupo cristiano.

Los Temas: Han de ser temas cercanos a los intereses y conocimientos de los participantes pues sabido es que las personas nos sentimos m?s f?cilmente motivadas a hablar de aquello que conocemos y dominamos que de aquello que nos resulta incierto, desconocido o carente e inter?s. De ah? tambi?n la importancia de sugerir temas que recojan las preocupaciones, inquietudes y necesidades m?s inmediatas de la vida de los miembros del grupo.

Los Materiales: Lo importante habr? de ser que los animadores sepan utilizarlos y adecuarlos convenientemente a la situaci?n del propio grupo. El animador los debe adaptar a las posibilidades reales de los respectivos grupos y disponer de un conjunto de materiales suficientemente amplio de consulta, de ayuda y de enriquecimiento de los diferentes temas que han de ser abordados.

La metodolog?a: En el proceso de maduraci?n cristiana existen dos objetivos a los que conviene prestar singular atenci?n. Uno es la preocupaci?n por unir la fe y la vida, ya que lo decisivo aqu? termina siendo las actividades personales, pero a ello contribuye indudablemente una metodolog?a acertada. Y otro es el de conseguir una verdadera pedagog?a de conversi?n, es decir, implicativa, vivencial, transformadora de las propias actitudes y comportamientos.



Trabajo Evaluativo

a.- Investiga en alguna bibliograf?a distinta de estos apuntes (citar la bibliograf?a consultada) acerca de los distintos estilos de animaci?n .

b.- Describe cu?les son, a tu criterio, las cualidades m?s importantes que debe tener un animador
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