Vídeos para la reflexión
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TALLER: "COROS JUVENILES"
Publicado por Admin el 6/5/2016 (12049 lecturas)
INTRODUCCI?N
TALLER DE MUSICA
Nuestro Lema: ?Ni la chifles, ni la tararies, a Jesucristo c?ntale bien?
Hola, te damos la m?s cordial BIENVENIDA a este Taller de Coordinadores y Animadores de la Pastoral de Adolescentes y j?venes.
FELICIDADES por responder al llamado que Jes?s te hace para servirlo en los adolescentes y j?venes. Por regalarte este tiempo para Ti, para capacitarte como l?der del grupo de Jes?s.

Queremos que sepas que ?l cuenta contigo, y que tengas la seguridad que El se la va a jugar contigo y por Ti, El fue quien te trajo hasta aqu?. Te invitamos a que te retes a dar lo mejor de ti, pues de ti depende el ?xito de este taller... T? PUEDES DAR EL 100%... ANIMO Y ADELANTE...
Eres muy importante para Dios, ?l te ha dado muchos dones, porque eres su hijo... Hoy es el tiempo de hacerlos crecer, de ponerlos al servicio de los dem?s, para vivir desde ahora EL REINO DE DIOS. El vive dentro de Ti, s?lo perm?tele salir y manifestarse en Ti... Muchos adolescentes y j?venes te esperan...
La Evangelizaci?n de los Adolescentes y J?venes requiere de Animadores preparados y entusiastas, conscientes del llamado que Jesucristo les hace.
Este Taller es muy interesante, pretendemos con ?l:
?Ofrecer las herramientas necesarias para la animaci?n y formaci?n de los coros juveniles, siendo conscientes de la importancia que tiene en el ser juvenil el gusto por la m?sica, el escucharla, el tocarla, el cantarla, para capacitar a j?venes entusiastas, que con el don de cantar y tocar animen las reuniones y eleven el esp?ritu en las celebraciones de juventud?
Pero, ?Qu? es un taller?
Es un lugar donde se brindan herramientas y se crea y elabora material.
Se da un ENCUENTRO del joven con su realidad personal, con su grupo y con el mundo en el cual vive; con la juventud de la cual forma parte; con la Iglesia de la cual es miembro y con Dios que lo cre? con un proyecto definido y les conf?a una misi?n.
Este encuentro suscita en el joven un cuestionamiento que propicia en ?l un PROCESO DE CONVERSI?N.
Es una EXPERIENCIA DEL REINO, en la que t? est?s llamado hacer presente El Reino viviendo aqu? y ahora los valores que lo manifiestan (servicio, alegr?a, entrega, verdad, amistad?) que te lleva a creer que SI es posible cambiar y te reta a transformar el mundo.
Es una EXHORTACION, una INVITACI?N y un RETO a:
Desarrollar tu personalidad, dejar a un lado la mediocridad, el ego?smo, a salir de la indiferencia, emplear tu tiempo en forma productiva, a vivir en plenitud cada momento, a dar lo mejor de ti? Pensar en el otro, a compartir y entregarte en el servicio alegre y generoso.
Sentirte LLAMADO por Dios a conocerlo, a utilizar bien tus talentos para el servicio en el hermano y a descubrir la gratuidad del AMOR DE DIOS que te dispone a vivir la vida en plenitud de acuerdo al PLAN DE DIOS.
Es una invitaci?n a que te reconozcas INVITADO POR DIOS a conocerte en tus caracter?sticas, valores y potencialidades, a ser consciente de tu riqueza ?nica, como obra predilecta del creador.
Es vivir aqu? lo que debes ser y como debe caminar tu grupo juvenil, c?mo lo debes de organizar, coordinar, planear y preparar tus temas para que alcances el fin de tu grupo: HACER DE CADA UNO DE LOS INTEGRANTES DE TU GRUPO UN SEGUIDOR DE JES?S, COMPROMETIDO CON LA CONSTRUCCI?N DEL REINO DE DIOS EN TODOS LOS AMBITOS DE SU VIDA.
Por eso TE INVITAMOS A QUE TE AUTORICES, te RETES a vivir cada momento con disposici?n de cambio, muy consciente de que la experiencia es tuya, t? eres quien debe vivirla y darle las caracter?sticas y la calidad que deseas encontrar.
V?vela como PERSONA LIBRE y por eso reg?late la oportunidad de aprovechar el tiempo para tu crecimiento.
Agradecemos a la CEMPAJ y a Carlos Daniel Reyes (Dany) la producci?n de este de este material tan enriquecedor.
Con cari?o para ti,
EDIPAJ
San Juan de los Lagos
SUGERENCIAS PRACTICAS PARA LLEVAR ACABO UN BUEN CORO JUVENIL PARROQUIAL

La preparaci?n del ministerio de m?sica o coro no s?lo consiste en ensayar y aprender cantos nuevos. Estos ministerios requieren de formaci?n y acompa?amiento, especialmente en tres l?neas fundamentales:

Formaci?n cristiana:

"Para que conozcan y amen m?s a Cristo y a la Iglesia, y su vida sea verdaderamente cristiana. Su ministerio no puede ser aut?ntico si no hay coherencia entre la fe y la vida diaria" (Orientaciones Pastorales sobre M?sica Sagrada. CEM. No. 24 a).

Esta puede realizarse a trav?s de retiros, ense?anza programada, y sobre todo en la oraci?n personal y en com?n de los miembros del ministerio y una vida sacramental estable.

Formaci?n lit?rgica:

"Para que su aportaci?n est? cada vez m?s a la altura de lo que pide su servicio a Dios y a la Comunidad, y as? puedan ellos mismos celebrar y vivir su fe, y ayudar a los dem?s a que la celebren y la vivan" (Orientaciones Pastorales sobre M?sica Sagrada. CEM. No.24b).

Con el acompa?amiento de alg?n sacerdote o una persona preparada en ?sta ?rea pueden estudiarse los documentos de la Iglesia relacionados con la Liturgia y la M?sica sacra, participar en cursos sobre el tema, investigaci?n personal y comunitaria, etc.

Formaci?n t?cnica:

"Puesto que la m?sica sagrada es un arte, y por lo mismo tiene una disciplina, requiere de t?cnicas de la voz y de los instrumentos para que se exprese con aut?ntica belleza la fe que celebra" (Orientaciones Pastorales sobre M?sica Sagrada. CEM. No. 24c).

Los elementos m?s importantes aqu? son los estudios te?ricos y pr?cticos, ensayos, vocalizaci?n, entre otros.
Ensayos.
Estos son la clave en la preparaci?n y la posterior ejecuci?n de los cantos en las celebraciones lit?rgicas y para qu? estas se desarrollen con armon?a y belleza. Por eso deben estar bien programados, saber con anticipaci?n qu? es lo que se va a ensayar, proporcionar material para todos los miembros, ensayo por secciones y ensamble, en lo anterior delegar responsabilidades.

Ser? muy importante tambi?n que se puedan tener ensayos con el pueblo, para ir formando un repertorio popular que favorezca la real participaci?n de la comunidad en las celebraciones; ya que la ejecuci?n de cantos nuevos dificulta dicha participaci?n del pueblo.

Disciplina.

La formaci?n recibida en las diferentes ?reas mencionadas anteriormente se manifestar? en la disciplina de los miembros del coro, concretamente en aspectos como: compromiso, puntualidad, estudio, presentaci?n f?sica, etc.
El comportamiento del coro y su atuendo debe mostrar el respeto debido a la casa de Dios y a la Asamblea congregada.

Hay que evitar el "exhibicionismo" o protagonismo o af?n de imitar a los artistas y otros des?rdenes, en las asambleas y en los locales donde se re?nen.

Conclusi?n.

Con todo lo anterior deseamos colaborar en la formaci?n necesaria de los coros o ministerios de m?sica, para que estos sean aut?nticos ministerios lit?rgicos al servicio de la asamblea.

Deseamos tambi?n que los coros est?n muy advertidos de que su ministerio lit?rgico es un servicio indispensable a la comunidad.

Esperamos que las reflexiones y orientaciones que recoge este Manual contribuyan a enriquecer su servicio y as? se fortalezca la expresi?n de su fe en este ministerio lit?rgico.

Pedimos a Dios que les conceda siempre la unci?n de su Santo Esp?ritu para que cumplan con su finalidad que es apoyar el canto del pueblo.

AREA HUMANA

ARMONIA DE LA PERSONA HUMANA
Thomas Williams
(www.encuentra.com)
Quien sigue su conciencia ha encontrado la puerta que conduce hacia una vida aut?ntica. Como dice William Kilpatrick, ?La moralidad no consiste simplemente en aprender las reglas de lo bueno y lo malo; es una rectificaci?n total de nosotros mismos?. El hombre es como un cubo de Rubik, ese ?cubo m?gico? que estuvo de moda hace algunos a?os: ning?n cuadro puede estar fuera de lugar. Todas las partes del hombre se encuentran interrelacionadas; se requiere la armon?a entre ellas para que el hombre realice su potencial. Esta auto-rectificaci?n suele llamarse com?nmente ?madurez?. A diferencia de los dem?s valores, que perfeccionan y complementan a la persona, la madurez sintetiza e integra los valores humanos en un todo org?nico.
A todos nos gusta que nos consideren maduros. Uno de los insultos m?s humillantes para un muchacho de quince a?os es que se le tache de ?inmaduro?. Los adolescentes ambicionan con todas sus fuerzas, adem?s de ser aceptados por sus compa?eros, que se les considere maduros.
La madurez es un valor universal, algo que todos desean por la imagen que expresa: ?Soy maduro, soy independiente, s? pensar por m? mismo?. Sin embargo, una cosa es que a uno lo consideren maduro y otra muy distinta es que en verdad lo sea. Damos as? una vez m?s con la afirmaci?n de que libertad no s?lo no existe sin la responsabilidad sino que depende de ella.
Por lo general, la gente asocia la madurez con la edad (a mayor edad, mayor madurez). La edad, es cierto, tiene algo que ver con la madurez (nuestro desarrollo psicol?gico, intelectual, f?sico y espiritual se va verificando con el pasar del tiempo). Sin embargo, la edad no es el factor determinante. Hay octogenarios irresponsables, como hay muchachos maduros de catorce a?os. Basta un simple vistazo a los problemas que afligen a la sociedad en nuestros d?as para percatarnos de que no todos los mayores de 25 a?os son verdaderamente maduros.
Todos conocemos casos que ilustran este hecho lamentable. Un ejemplo t?pico es el hombre de mediana edad que abandona a su esposa y a sus hijos por una mujer m?s joven. Nuestra reacci?n inmediata puede ser de incredulidad, l?stima y coraje: ??Qu? tonter?a! ?Pobre mujer y pobres hijos! ?Qu? canalla!? Cabe notar, aparte de las obvias implicaciones morales, una absoluta carencia de madurez humana. En lugar de un hombre, tenemos un adolescente con toda la apariencia exterior de un adulto.
Mitos de la madurez
La cultura popular suele atribuir a la madurez elementos que no corresponden a su verdadera naturaleza. Hay tres mitos, en especial, entrelazados con las nociones modernas de madurez: 1) invulnerabilidad, 2) infalibilidad, 3) inflexibilidad.
En primer lugar, la madurez no es invulnerabilidad. Nuestra sociedad presenta a veces la madurez como si fuese una cierta inmunidad de toda tentaci?n o maldad, como si lo bueno y lo malo fuesen cosas de ni?os. Los adultos suelen creer que ya est?n ?m?s all? del bien y del mal? (para usar una expresi?n de Nietzsche). Basta pensar en los carteles colocados en las salas de cine o en los peri?dicos que anuncian pel?culas pornogr?ficas: ?S?lo para personas maduras? (como si la preocupaci?n por la moral fuese s?lo un asunto de ni?os). La verdad, por supuesto, es todo lo contrario. Un adulto es maduro precisamente porque no necesita que nadie le diga que debe obrar el bien y evitar el mal. Act?a seg?n sus convicciones personales y su recta conciencia.
Una persona madura reconoce sus debilidades. Evita las ocasiones que pueden conducirlo al mal y busca las oportunidades para hacer el bien. Como dir?a Alexander Pope: ?Los necios corren all? donde los ?ngeles no se atreven ni a pisar?.
Pensar que la madurez es invulnerabilidad equivale a decir que una persona no puede hacerse da?o con una sierra el?ctrica simplemente porque es madura. El adulto es capaz de usar herramientas peligrosas de alto poder precisamente porque est? alerta ante el peligro y toma las precauciones necesarias para evitar cualquier accidente.
El segundo error es el de concebir la madurez como infalibilidad. Madurez no significa posesi?n de todas las respuestas. Nada m?s lejos de la realidad. S?crates afirm? que el hombre sabio es aqu?l que reconoce su propia ignorancia. Mientras m?s madura es una persona, reconoce con mayor humildad sus l?mites. ?La humildad, como dec?a santa Teresa de ?vila, es la verdad?. Ni m?s ni menos. Y la verdad es que todos podemos equivocarnos. La persona madura reconoce sus debilidades y no se precipita en sus juicios. Pondera, estudia, consulta y decide con prudencia.
El tercer error consiste en asociar la madurez con la inflexibilidad. Algunos, equivocadamente, creen que la madurez consiste en una seriedad impasible y en una perpetua rigidez, como si el re?r, el gozar de las cosas sencillas y el saber relativizar los problemas fuesen signos de inmadurez. Lo hermoso de la madurez es su armon?a. Re?r, conversar, apreciar a los dem?s, admirar las maravillas de la naturaleza..., son cualidades humanas bell?simas y forman parte de la madurez.
La persona verdaderamente madura sabe cu?ndo es tiempo de ponerse serio y cu?ndo de tomar las cosas con tranquilidad; no lleva su vida con superficialidad sino guiada por principios claros. El cap?tulo tercero del Eclesiast?s nos ofrece una excelente sinopsis del equilibrio que es fruto de la madurez:
Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo:
Su tiempo el nacer, y su tiempo el morir...
su tiempo el destruir, y su tiempo el edificar...
su tiempo el llorar, y su tiempo el re?r...
su tiempo el lamentarse, y su tiempo el danzar...
su tiempo el callar, y su tiempo el hablar...

Madurez significa tener la capacidad para discernir entre un tiempo y otro, y para saber lo que conviene en cada ocasi?n.
Perfecci?n de nuestra naturaleza
En el sentido m?s amplio, ?madurez? significa cumplimiento o perfecci?n de nuestra naturaleza, el punto m?s alto de un proceso de crecimiento y desarrollo. Se trata de un proceso unidireccional, progresivo, no de un simple ?cambio?. El proceso de maduraci?n es un recorrido que culmina en la adquisici?n de todo aquello que una planta, un animal o un hombre deber?an ser. Un perro es ?m?s perro? cuando llega a la cumbre de su desarrollo, a su ?madurez?. Hasta entonces hab?a sido un ?cachorro?, m?s tarde ser? un ?perro viejo?, de esos que ya no aprenden nuevos trucos. Una manzana es ?m?s manzana? cuando est? madura. En algunos idiomas se usa la misma palabra para designar la madurez de una planta que la madurez de un ser humano. As?, por ejemplo, en alem?n una manzana madura es ein reifer Apfel y un hombre maduro es ein reifer Mensch. Tambi?n en franc?s una granada madura es une grenade m?re y una mujer madura es une femme m?re.
En este sentido la madurez se puede aplicar a las plantas, a los animales, a las personas, incluso a los vinos, a todo lo que se somete a un desarrollo org?nico. Esta definici?n vale tambi?n para la naturaleza f?sica del hombre. Un ni?o crece hasta que alcanza la madurez; despu?s el cuerpo empieza a deteriorarse. De aqu? la expresi?n ?en la plenitud de la vida?; la plenitud es el punto culmen del desarrollo f?sico de una persona.
Pero a diferencia de las manzanas y de los osos pardos, el hombre tiene tambi?n una naturaleza espiritual, y aqu? adquiere la madurez su dimensi?n propiamente humana, del todo ?nica. En las cosas meramente materiales, la madurez es un fen?meno estrictamente f?sico; la madurez humana, en cambio, es f?sica, emocional, psicol?gica y espiritual.
Interiorizaci?n de los principios
Seg?n una definici?n m?s restringida, se entiende por madurez la transformaci?n de las normas y reglas externas en convicciones y principios internos. Este proceso de asimilaci?n se ir? dando de forma consciente y libre en la medida en que la persona aprenda gradualmente a reconocer y apreciar ciertos valores.
Los ni?os necesitan que se les vigile, incluso a veces que se les obligue de alguna manera, para que hagan la tarea o vayan a misa los domingos. Los pap?s tienen que poner un l?mite al tiempo que dedican los ni?os a ver televisi?n, ya que ellos no tienen la madurez suficiente para exigirse a s? mismos lo que conviene. Si un ni?o pudiera planear su propia dieta, seguramente pondr?a como plato fuerte de la cena una buena tajada de pastel de chocolate en lugar de una porci?n de guisantes. Al ni?o hay que imponerle las normas desde fuera, porque de otro modo se dejar?a llevar por inclinaciones espont?neas e impresiones del momento. A?n no es capaz de comprender el porqu? de muchas cosas ni ve la necesidad de sacrificar un placer inmediato en vistas de un mejor futuro. ?stas son cualidades propias de un adulto.
De modo semejante, un adolescente que se fuga del colegio y desperdicia su tiempo, que no sigue un programa de estudios, olvida la moral y se deja llevar por sus pasiones y tendencias ?naturales?, no puede considerarse maduro.
Para el que es maduro no importa qui?n le est? mirando, ni qu? est?n haciendo o dejando de hacer sus amigos, ni qu? dir?n los dem?s. ?l lleva las riendas de su vida, siguiendo los principios y las convicciones que ?l mismo, libremente, ha hecho suyos.

Armon?a de la persona humana
La madurez humana, en su sentido pleno, consiste en la armon?a de la persona. M?s que una cualidad aislada, es un estado que consiste en la integraci?n de muchas y muy diversas cualidades; es un compendio de valores m?s que un solo valor. Podemos comparar la madurez con una obra de arte, con un cuadro de Rembrandt o de Vel?zquez. Los colores se combinan perfectamente. Todo est? en su punto, las l?neas, las figuras y las formas, la proporci?n y la perspectiva. Cada pincelada tiene su valor y cada color resulta indispensable para completar y perfeccionar la obra.
Lo mismo sucede con la madurez. Es armon?a y proporci?n, es combinaci?n e integraci?n de cualidades humanas muy diversas en un conjunto org?nico: voluntad, intelecto, emociones, memoria e imaginaci?n; todas las facultades de una persona humana. Pero no basta que est?n presentes todos estos elementos; tiene que haber un orden y una armon?a entre ellos. Sobre la paleta del artista descansan todos los colores, pero no por eso forman una obra de arte.
Esta armon?a se traduce en la correspondencia perfecta entre lo que uno es y lo que uno profesa ser, y su expresi?n m?s convincente es la fidelidad a los propios compromisos. En una persona madura no hay lugar ni para la hipocres?a ni para la insinceridad.
As? como una manzana madura es ?m?s manzana?, as? una persona es m?s humana cuando alcanza la madurez. Pero a diferencia de lo que ocurre con las manzanas y las dem?s creaturas, el hombre es capaz de reflexionar sobre su naturaleza y de escoger libremente entre vivir o no de acuerdo con lo que deber?a ser como persona humana. De este modo, la madurez consiste en la conformidad entre el modo como vivimos y nuestra verdadera naturaleza.
Entre otras cosas, esto implica aceptar el propio estado de vida y actuar con coherencia. Una persona casada madura vive de acuerdo con la naturaleza del estado matrimonial; no se comporta como si fuera soltera -llevando una vida social m?s activa, qued?ndose en el trabajo hasta altas horas de la noche, viajando cuando se le ocurre...-. A partir de la boda, sus costumbres y pasatiempos, sus relaciones con los dem?s y el uso de su tiempo libre tendr?n que regirse por el compromiso que libremente ha asumido ante Dios, ante los dem?s y ante s? mismo. Lo contrario ser?a vivir en la mentira: decir que se es casado pero comportarse como un soltero.
Madurez significa aceptar las alegr?as y las dificultades que conllevan las propias decisiones, como hacen los esposos el d?a de su boda: ?En la prosperidad y en la adversidad, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe?. Las personas maduras son capaces de comprometerse sin temor, porque son due?as de s? mismas y no esclavas de las mudables circunstancias.


QUE ES UN GRUPO Y SU EVOLUCI?N
Por el mero hecho de que varias personas est?n reunidas, no se constituye un grupo. Las personas pueden encontrarse unidas por que asisten a una reuni?n, a una clase o porque habitan juntos pero estas variantes son externas a los individuos. Los grupos se conforman cuando entre los individuos que se agrupan existen las siguientes condiciones:
1. Intercomunicaci?n entre ellos por intereses afines.
2. Interacci?n dependiente en la que unos se apoyan en otros para una acci?n com?n. N?tese que no se trata de una acci?n competitiva sino cooperativa, es decir, aquella en la que nadie puede conseguir el objetivo ?independientemente? de los dem?s.
3. Una meta u objetivo com?n que une los esfuerzos de todos en una sola direcci?n. Es como un im?n que atrae las aspiraciones de todos. Es en una palabra el alma del grupo.

Un grupo es por lo tanto, la uni?n de varias personas que se intercomunican entre s?, en una relaci?n de fraternidad e interact?an mancomunadamente con miras a conseguir un objetivo com?n, con motivaciones y m?stica propia.

ETAPAS DEL GRUPO JUVENIL
Todo grupo, sea de j?venes o de adultos, tiene su propia evoluci?n. Se desarrolla durante un determinado per?odo de tiempo en el que va pasando por sucesivas etapas, aunque los contenidos y la duraci?n de las mismas var?an seg?n la clase de grupo y la tarea que ?ste desarrolle.
A veces se compara la vida y crecimiento del grupo con la vida y el crecimiento de las personas: desde su nacimiento hasta la muerte. L?gicamente, el grupo no es igual a la persona pues tiene sus leyes propias basadas en la interrelaci?n y en la toma de conciencia colectivas. Pero pasa por fases muy similares y se desarrolla en etapas muy semejantes a las del crecimiento humano.
Es necesario aclarar que al hablar de etapas no se pretende decir que ?stas se dan de manera mec?nica y obligatoria; evidentemente, no hay limites absolutamente claros entre una etapa y otra, puede pasar en algunas veces una se superpongan a otras e incluso que ocasionalmente se pueda saltar alguna de ellas. Con todo, parece importante tener conciencia de su existencia y su aporte para entender lo que sucede en la vida de los grupos.

NACIMIENTO
El grupo nace como la persona nace... con gran dificultad. Como la vida que comienza necesita muchos cuidados, es importante tener en cuenta que existe el peligro de una muerte prematura. Como reci?n nacido, se sorprende por lo que lo rodea, balbucea sus primeras palabras y da sus primeros pasos con incertidumbre, pero al mismo tiempo se alegra porque comienza hablar, porque le prestan atenci?n a su lenguaje y porque descubre que es capaz de moverse y andar.

Como la madre para el reci?n nacido, es importante la presencia del animador para acompa?ar los primeros momentos del grupo que nace.

Se dan unas necesidades b?sicas: inclusi?n-pertenencia, tener una voz activa, empat?a y necesidad de un sentido espiritual.
1. PRIMERA INFANCIA
El grupo comienza a crecer... Aunque muchos participan s?lo para ver qu? pasa o qu? se puede hacer, no hay mayor conocimiento interpersonal, se es muy dependiente del animador y se tiene el af?n inmediatista de conseguir enseguida grandes cosas y se va descubriendo la posibilidad de que entre todos se pueden hacer conseguir logros comunes.

Pese a que existen todav?a temores y expectativas no expresados y no hay objetivos definidos, se empieza a vislumbrar hacia donde se va. Se siente gusto por estar juntos, por apoyarse y acompa?arse mutuamente y crece el deseo de conocerse m?s y de llegar a tener una identidad propia.
Es un tiempo de imaginaci?n de planes fabulosos y de imitaci?n de otros grupos. Lo sensible juega un papel importante, por lo que f?cilmente surgen disputas, se asumen entusiastamente responsabilidades que luego no se pueden cumplir y hay poca capacidad de evaluaci?n. Es tiempo de momentos amargos y momentos agradables.

2. ADOLESCENCIA
Es el momento de toma de conciencia del yo grupal, de las crisis de integraci?n y de autoridad, de la b?squeda de sentido del grupo y de su ubicaci?n en la realidad. Es el momento de la afirmaci?n como grupo y su b?squeda de identidad y de los caminos para su realizaci?n. Es tiempo de crecimiento, de incertidumbres, de definiciones, de marchas atr?s y marchas adelante. Frente a la crisis, el grupo se autoafirma o se desintegra.
Es muy importante identificar las fuentes de las crisis. El di?logo se hace fundamental. Con su experiencia y sus conocimientos el animador podr? prestar tambi?n una ayuda invalorable.

3. JUVENTUD
Si superan las crisis, el grupo alcanza mayor estabilidad, va logrando una personalidad grupal m?s definida, adquiere m?s autonom?a respecto al animador, profundiza en las relaciones humanas, asume compromisos con m?s seriedad, comienza a definir una escala de valores, busca el verdadero sentido del amor, se abre m?s a la realidad social y comienza a tomar opciones importantes. La propia maduraci?n lo lleva a buscar m?s el sentido comunitario y la efectividad, a definir sus objetivos de manera m?s realista y a exigir compromisos concretos y firmes a sus integrantes.
4. ADULTEZ

Un grupo es adulto cuando es ya casi una comunidad sincera y sin barreras, con objetivos claros y definidos, con decisi?n de continuar juntos, con niveles de comunicaci?n profundos y correcci?n fraterna, con aceptaci?n mutua incondicionada, con un compromiso encarnado en la realidad y con una organizaci?n que le permita cumplir con los fines previstos.
Cuando esto se logra, el grupo descubre la necesidad de ser multiplicador y de hacer nacer de ?l otros grupos con impulsos nuevos. Aunque puede suceder, tambi?n que el grupo sienta que ha llegado a la meta caiga en la tentaci?n de estancarse y descansar.

4. MUERTE-VIDA NUEVA
5. El grupo no puede permanecer para siempre. No es inmortal. As? como la familia se divide y se forman nuevas familias, as? el grupo est? llamado a multiplicarse y a formar nuevos grupos. No se trata de morir y desaparecer, sino de transformarse y seguir viviendo de una manera nueva. Es la ley del crecimiento, la ley de todo grupo rico en potencialidades que no se encierra en si mismo.

Los nuevos grupos podr?n independizarse y realizarse seg?n su propia creatividad, pero manteniendo una activa coordinaci?n entre ellos.
Si esta necesidad de morir para volver a nacer no se produce, los grupos se hacen generalmente rutinarios, comienzan a conformarse con poco, viven pensando sobre todo en el pasado, se estancan en su proceso de crecimiento y terminan finalmente por morir sin generar vida nueva.

?En que edad est? tu grupo?
?Por qu? lo consideras as??

GRANDES RETOS PARA LOGRAR
UN AUT?NTICO GRUPO CRISTIANO

Este es un breve an?lisis de las primeras comunidades cristianas narradas en el nuevo testamento en Hechos de los Ap?stoles.
En las primeras comunidades posteriores a la resurrecci?n de nuestro Se?or Jesucristo, los que han recibido el bautismo se sienten unidos por la nueva fe y buscan primeramente la vida de comunidad.
Al reunirse en las casas, se forman en comunidades no demasiado grandes en que es posible que se conozcan unos a otros y puedan compartir todo como hermanos.
Lucas nos dice lo que hacen, e importa notar en que orden dispone sus actividades:
- primero, viene ?la ense?anza de los ap?stoles?
- de ah? nace el esp?ritu de convivencia cristiana, con atenci?n especial a los pobres.
- Solamente despu?s se puede celebrar la ?fracci?n del pan?, o sea, la Eucarist?a.
En muchas comunidades cristianas falta vida por haber olvidado el primer punto, que es base de todo. El Esp?ritu de Jes?s se comunica a los hombres por la fuente del dinamismo de la Iglesia.
Alegr?a y sencillez eran un testimonio del cambio producido en ellos y de la autenticidad de la convivencia fraterna: reconciliaci?n profunda de las personas. Esa no era la alegr?a ingenua, f?cil de encontrar en grupos cristianos que viven extra?os a los problemas del mundo.
(Comentarios de la ?Biblia Latinoamericana? a los vers?culos 40-48 del segundo cap?tulo de Hechos de los Ap?stoles)
"Acud?an asiduamente a la ense?anza de los ap?stoles, a la comuni?n,
a la fracci?n del pan y a las oraciones"
Hechos 2, 42.
Un grupo cristiano es un grupo de seguidores de Jes?s. Tienen a Cristo como el amigo com?n, como centro de unidad, como modelo de vida.
Un grupo cristiano se alimenta de la Palabra de Dios. Se deja interpelar y juzgar por el Evangelio.
De esa manera los acontecimientos, los proyectos, la vida del grupo, etc., se juzgan a la luz de las actitudes de Jes?s.

"Todos los creyentes viv?an unidos y ten?an todo en com?n"
Hechos 2,44.
El grupo cristiano se mantiene unido no porque se hable de la unidad; sino porque sus miembros trabajan juntos, se relacionan, se aceptan y se aman.
En el grupo cristiano se ponen en com?n las experiencias de fe. Se platica por qu? se cree en Cristo, qu? significa la fe en sus vidas y juntos buscan cumplir la voluntad de Dios
En el grupo cristiano se celebra la fe por medio de la oraci?n.

"Acud?an al Templo todos los d?as con perseverancia
y con un mismo esp?ritu
y compart?an el pan en sus casas, comiendo con alegr?a y sencillez"
Hechos 2,46.
Para ser cristiano un grupo tiene que tener conciencia de Iglesia, sentirse Iglesia.
Necesita, por tanto, ser un grupo abierto a los dem?s grupos juveniles y a grupos adultos. Un grupo cerrado no es un grupo cristiano, es una secta.
Se necesita, tambi?n, estar unidos con los que presiden la comunidad parroquial e integrarse plenamente a la vida pastoral de la parroquia.

"Alababan a Dios y gozaban de la simpat?a de todo el pueblo.
El Se?or agregaba cada d?a a la comunidad a los que se hab?an de salvar"
Hechos 2, 47
El grupo cristiano no vive s?lo para s?, no se contenta con la realizaci?n individual de sus miembros. Busca transformar la sociedad con compromisos concretos.
El grupo cristiano juvenil se siente enviado de manera especial a los pobres y los j?venes.
?Por qu? participas en un Grupo Musical Parroquial?
?Cu?l es el m?vil real de tu participaci?n?
?Tu grupo vive realmente unido?
?Cu?l es tu actitud ante tu grupo: de unidad o de divisi?n?
?C?mo participa tu grupo de la vida pastoral de la Parroquia?


LA PASTORAL EN LA IGLESIA CATOLICA
Evangelizaci?n y Catequesis Concepci?n Alcocer
En muchas ocasiones Jesucristo comunica a sus ap?stoles sus poderes, pero en un momento dado de manera especial les dice: ?Haced disc?pulos a todos los pueblos, bautiz?ndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp?ritu Santo? (cf. Mt. 28,18- 20). A estos tres deberes que confi? Cristo a su Iglesia se les ha llamado ?Predicar, Santificar, y Guiar?.
Esto se hace realidad en nosotros desde el momento de nuestro bautismo, en donde pasamos a formar parte de la familia de Dios y se nos otorga esa dignidad de hijos recibiendo as? estas tres dimensiones de ser Profetas, Sacerdotes y Reyes, ?linaje escogido por Dios, Sacerdocio Real, Naci?n Santa? (Cf. 1 P 2, 9.10)
La Iglesia es el cuerpo m?stico de Cristo, el nuevo pueblo de Dios, el la ha fundado para que contin?e sus ministerios: Cristo vino a hablarnos de Dios, a revelarnos el amor infinito de Dios, a eso le llamamos misi?n PROFETICA; vino a santificarnos, a comunicarnos su vida divina, a eso le llamamos misi?n SACERDOTAL; vino a ense?arnos con su vida y su doctrina el camino para la salvaci?n, a eso le llamamos misi?n REAL. Porque Cristo es ?el camino la verdad y la vida?.
El es el Profeta, Sacerdote y Rey por excelencia. La Iglesia contin?a la misi?n de Cristo y por ello ha recibido el triple poder: el de predicar, de santificar y de gobernar.
A estos tres ministerios de la Iglesia se les llama ?PASTORAL?. Jes?s es pastor y ese nombre tiene profundo significado, Jes?s mismo cuando le da el poder a Pedro le dice: ?Apacienta a mis corderos, apacienta mis ovejas ? (Jn. 21,15 ).
A los ap?stoles los constituy? ?pastores?, por eso al ejercicio del apostolado se le llama PASTORAL, que viene del verbo pastorear y que es muy significativo, equivale a cuidar, alimentar, guiar, etc. Ya en el Antiguo Testamento Dios se compara con un Pastor porque es una imagen muy conocida para los hebreos que eran un pueblo dedicado al pastoreo.
En el Nuevo Testamento Jes?s mismo se compara a un ?Buen Pastor? ( Jn. 10, 11 ). A los ap?stoles los hace pastores y San Pedro reduce al oficio de pastor a los deberes de los ap?stoles (Cf. 1 P. 5, 1s.)
La acci?n de la Iglesia que tiene por fin continuar las misi?n de Cristo, se llama pues Pastoral; y as? tenemos: la pastoral de predicaci?n o de la ense?anza que se llama Pastoral Prof?tica: la pastoral de la santificaci?n para la vida que nos comunican los sacramentos y el culto que ofrecemos a Dios, se llama Pastora Lit?rgica ; y finalmente la Pastoral de Gobierno por la cual la iglesia nos conduce por el buen camino, d?ndonos gu?as y directrices, a esto se le llama Pastoral Odeg?tica, Social o Curativa.
El Vaticano II nos dice que el Papa es sucesor de Pedro y PASTOR SUPREMO, los obispos son los sucesores de los ap?stoles (C. D. 2 ), pero tambi?n los laicos tienen un papel de gran importancia como cooperadores de la verdad, y complementan el ministerio pastoral (A.A. 6 ). Luego la acci?n Pastoral de la iglesia es de todo el pueblo de Dios.
LA PASTORAL ES LA ACCI?N QUE REALIZA LA IGLESIA- EN LA CUAL OBRA CRISTO- ENCAMINADA A CUMPLIR SU MISI?N DE SALVAR A TODOS LOS HOMBRES.

PASTORAL

Pastor REY Gu?a

CRISTO SACERDOTE Santifica


PROFETA Predica

Obra por Cristo
CUERPO M?STICO DE CRISTO

Evangelizaci?n
Pastoral PROFETICA
Catequesis

CRISTO Y Homil?a
LA IGLESIA

LIT?RGICA
ODEG?TICA

AREA ESPIRITUAL - LITURGICA

CONSIDERACIONES SOBRE LOS MINISTERIOS DE M?SICA
EN EL NUEVO CATECISMO DE LA IGLESIA CAT?LICA

1156. "La tradici?n musical de la Iglesia universal constituye un tesoro de valor inestimable que sobresale entre las dem?s expresiones art?sticas, principalmente porque el canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la Liturgia solemne" (SC III, 112). La composici?n y el canto de salmos inspirados, con frecuencia acompa?ados de instrumentos musicales, estaban ya estrechamente ligados a las celebraciones lit?rgicas de la Antigua Alianza. La Iglesia contin?a y desarrolla esta tradici?n:

"Recitad entre vosotros salmos, himnos y c?nticos inspirados;
cantad y salmodiad en vuestro coraz?n al Se?or?
(Ef 5,19; cf. Col 3, 16-17)
"El que canta ora dos veces"
(San Agust?n, sal 72,1)
1157. El canto y la m?sica cumplen su funci?n de signos, de una manera tanto m?s significativa cuando "m?s estrechamente est?n vinculados a la acci?n lit?rgica" (SC III, 112), seg?n tres criterios principales: la belleza expresiva de la oraci?n, la participaci?n un?nime de la asamblea en los momentos previstos y el car?cter solemne de la celebraci?n. Participan as? de la finalidad de las palabras y de las acciones lit?rgicas: la gloria de Dios y la santificaci?n de los fieles (cf. SC III, 112)
"?Cu?nto llor? al o?r vuestros himnos y c?nticos,
fuertemente conmovido por las voces de vuestra Iglesia
que suavemente cantaba!
Entraban aquellas voces en mis o?dos,
y vuestra verdad se derret?a en mi coraz?n,
y con esto se inflamaba el afecto de piedad,
y corr?an las l?grimas, y me iba bien con ellas
(San Agust?n, conf. IX 6,14).
1158. La armon?a de los signos (canto, m?sica, palabras y acciones) es tanto m?s expresiva y fecunda cuanto m?s se expresa en la riqueza cultural propia del pueblo de Dios que celebra (cf. SC III, 119). Por eso "fom?ntese con empe?o el canto religioso popular, de modo que en los ejercicios piadosos y sagrados y en las mismas acciones lit?rgicas", conforme a las normas de la Iglesia "resuenen las voces de los fieles" (SC III, 118). Pero "los textos destinados al canto sagrado deben estar de acuerdo con la doctrina cat?lica; m?s a?n, deben tomarse principalmente de la Sagrada Escritura y de las fuentes lit?rgicas" (SC III, 121)
Estos puntos nos ayudan a responder tres preguntas:
1. ?Por qu? existe el coro? En el Catecismo de la Iglesia Cat?lica en el n?mero 1156 se menciona "El canto unido a las palabras constituye una parte necesaria e integral de la liturgia solemne". La Iglesia conociendo la importancia del canto lo ha unido a sus celebraciones con el prop?sito sobre todo de que el pueblo participe plenamente en las celebraciones lit?rgicas.
El canto es una parte importante sobre todo en la Celebraci?n Eucar?stica, donde algunas partes son cantadas por el presb?tero y otras por el coro. El coro pues existe, porque es necesario contar con personas con habilidades para el canto y la m?sica, los cuales se tienen que comprometer a realizar su servicio para el pueblo de Dios y con excelencia.
2. ?Para qu? existe el coro? El n?mero 1157 menciona "El canto y la m?sica cumplen su funci?n de signos de una manera tanto m?s significativa cuanto m?s estrechamente est?n vinculados a la acci?n lit?rgica, seg?n tres criterios principales:
La belleza expresiva de la oraci?n. La belleza expresiva es la que permite que la melod?a junto con la palabra penetren en el coraz?n del ser humano. Cuanto m?s belleza expresiva existe en el canto, mas impacto hay en lo profundo del ser humano.
La participaci?n un?nime de la asamblea en los momentos previstos. El coro deber? entonar cantos conocidos en los que participe la asamblea, con devoci?n y de acuerdo al tiempo lit?rgico que se est? viviendo.
El car?cter solemne de la celebraci?n. Seg?n la regi?n que se trate se le dar? la solemnidad correspondiente, pero sin olvidar que lo que se est? celebrando tiene un car?cter universal y sagrado.
3. ?C?mo realiza su trabajo el coro? En el n?mero 1158 se pide: "Fomentar con empe?o el canto religioso popular para que suenen las voces de los fieles". Seg?n cada regi?n se pueden utilizar las formas musicales e instrumentos reconocidos y aceptados por los fieles y el sacerdote. Aunque el ?rgano es el instrumento reconocido como el m?s apto para las celebraciones, se podr?n utilizar otros, pero que no distraigan a los fieles de la raz?n principal de la asamblea.
Los textos destinados al canto sagrado deben estar de acuerdo con la doctrina cat?lica; m?s a?n deber?n inspirarse principalmente de la Sagrada Escritura y de las fuentes lit?rgicas.
Existen fuentes de gran abundancia tem?tica para que el compositor cat?lico pueda inspirarse, sin necesidad de adaptar para las celebraciones lit?rgicas, m?sica o canciones de compositores populares, esto debe evitarse.
En relaci?n a los cantos de nuestros hermanos cristianos, si se quieren interpretar en las celebraciones cat?licas, estos deber?n ser discernidos por el sacerdote, por un grupo o una persona de s?lida formaci?n cat?lica y cuidando sobre todo que no vayan en contra de la doctrina cat?lica.
Estos puntos nos dan una idea muy clara de por qu? y para qu? existe el coro y su servicio en la Iglesia. Este servicio es importante y por lo mismo los miembros del coro deber?n tener los ensayos y la formaci?n especial necesaria para que est?n acordes a la solemnidad de las celebraciones en donde participan.


DEFINICI?N Y OBJETIVOS DE UN GRUPO MUSICAL PARROQUIAL
Aldo Blanco (aldoblanco@prodigy.net.mx)
Di?cesis de San Luis Potos?
Un Grupo Musical Parroquial es un servicio a trav?s del cual un grupo de personas comprometidas con Dios, gu?an al pueblo en la Alabanza y la Adoraci?n con la mejor m?sica.

Es un Servicio
La mentalidad de cualquier persona que pertenezca o quiera pertenecer al grupo, debe ser la de servir. Este grupo, en la Celebraci?n Eucar?stica deber?n estar al servicio de la liturgia y no s?lo esto, sino tambi?n al servicio de los planes que la comunidad, guiada por el Esp?ritu Santo, tenga para la extensi?n del Reino de Dios.
Un grupo de personas comprometidas con Dios
Para formar parte de este servicio se requiere de personas que hayan tenido un encuentro personal con Jesucristo y deseen responder al llamado que ?l les hace, consagrando sus voces e instrumentos para alabar a Dios.
Para cualquier m?sico que se decida a servir a Dios y acepte este compromiso es necesario que:
1?. Entienda que ha renunciado a seguir sus propios gustos y que ahora, el Se?or le pide que se decida a servirlo con un coraz?n y un canto nuevo.
2?. Como dice la escritura "Nadie puede decir Jes?s es Se?or, si no es guiado por el Esp?ritu Santo" (1? de Cor 12, 3), la oraci?n, a trav?s de la alabanza y la adoraci?n, es base para este servicio y s?lo se da cuando los miembros est?n guiados por el Esp?ritu Santo. Al levantar las manos, al aplaudir, al cantar, son instrumentos vivos para que la presencia de Dios se manifieste en la comunidad.
Gu?an al pueblo de Dios a la alabanza
Este es el objetivo por el cual se crea un Grupo Musical Parroquial y debe entenderse que su labor es eminentemente espiritual, ya que s?lo bajo la gu?a del Esp?ritu Santo se puede realizar mejor la alabanza.
Para realmente llevar a cabo este objetivo, es necesario:
a. Que cada uno de los miembros del grupo tenga claro que el ?nico que merece ser alabado y adorado es Dios (Dt 6, 4-6; Mt 22, 37). Esto se logra al tener una constante relaci?n con Dios a trav?s de la oraci?n continua, la lectura de la Palabra y la vida sacramental.
b. El Grupo Musical Parroquial es parte del pueblo de Dios, del Cuerpo M?stico de Cristo; por lo tanto, debe entrar juntamente con ?ste, hasta la presencia de Dios. No es un grupo animador en donde los miembros buscan su lucimiento personal sino que deben de ser los canales por los que el Esp?ritu Santo pueda manifestar su voluntad.
Cuando el grupo tiene muy en claro los puntos anteriores, al ejercer su servicio, hace que los dem?s fieles, al o?r los cantos de Alabanza y Adoraci?n, pongan en pr?ctica la recomendaci?n del ap?stol San Pablo, "Recitad entre vosotros salmos, himnos y cantos inspirados; cantad y salmodiad en vuestro coraz?n al Se?or" (Ef 5,19).

La Alabanza y Adoraci?n s?lo puede salir de personas que han nacido a la vida espiritual (Jn 3, 5-6), solamente guiados por el Esp?ritu Santo podemos decir Abba, siendo nuestra propia vida una alabanza continua a Dios, como respuesta a su inmenso amor y bondad.
La esencia misma del grupo debe ser lograr que la gente participe de la Celebraci?n y se sensibilice hacia el mensaje lit?rgico. Si esto no se est? logrando, valdr?a la pena cuestionarse sobre la existencia y el compromiso del grupo.

Con la mejor m?sica
El Salmo 33 nos invita a ofrecerle a Dios la mejor m?sica, esto lo analizaremos en dos aspectos fundamentales:
1? La mejor m?sica nace de un coraz?n humilde (Sal 51, 16-19). Un coraz?n que reconoce la grandeza de Dios, que fuera de ?l no hay otro, lo expresa con cantos. Los que son guiados por el Esp?ritu Santo y viven los criterios del Evangelio, pueden ofrecer a Dios la mejor m?sica con su canto o tocando alg?n instrumento, pero sobre todo respaldando su fe con el testimonio de su vida, ya que "de lo que habla la boca est? lleno el coraz?n".
Es necesario tener un estilo de vida congruente con el servicio que se ejerce.
El testimonio de vida de cada miembro es fundamental. Nadie que sea sincero y que asuma la responsabilidad de pertenecer al grupo puede tener en su vida diaria un comportamiento diferente del que debe manifestar en el ejercicio de su servicio.
Una de las principales virtudes del grupo deber? ser la humildad. Humildad para reconocer cuando no hacemos las cosas suficientemente bien, esforz?ndonos por mejorarlas, aceptando incluso ayuda de los dem?s. Humildad para ayudar y participar con los dem?s cuando es requerida nuestra ayuda y cooperaci?n. Todos los grupos siempre tenemos cosas que aprender de los dem?s.
2? Ejercitando y poniendo en pr?ctica los dones naturales. Existen dones naturales dados por Dios, as? como dones materiales (instrumentos musicales, equipo de audio, etc.) que Dios da para el ejercicio del servicio.
Es necesario que estos dones se desarrollen por medio del ensayo, el estudio y la pr?ctica. No todo caer? del cielo, la parte que les corresponde a los miembros del Grupo est? en la superaci?n continua, apoy?ndose en el estudio de la m?sica. Algo importante es el definir los d?as de ensayo y surtirse de material nuevo ya sea de cantos, arreglos, partituras, que ayudar?n al crecimiento t?cnico.
Cuando se da la armon?a de las voces, de los instrumentos y la apertura al Esp?ritu, se crea un ambiente tal que casi se puede percibir la presencia de Dios y esto se logra con m?sicos y cantores que est?n dispuestos a poner en pr?ctica los dones que se les han encomendado.
Esto lo podemos ejemplificar con la expresi?n de San Agust?n quien al dirigirse a la comunidad que le acompa?? en los primeros pasos de su conversi?n les dijo:
?Al o?r vuestros himnos y c?nticos, cu?nto llor?!
fuertemente conmovido por las voces de vuestra Iglesia que suavemente cantaba!
Entraban aquellas voces en mis o?dos,
y vuestra verdad se derret?a en mi coraz?n; y con esto se inflamaba el afecto de piedad,
y corr?an las l?grimas, y me iba bien con ellas
(S. Agust?n, conf. IX 6,14).
Como conclusi?n podemos afirmar que el Grupo Musical Parroquial est? llamado a proclamar la grandeza de Dios en el canto, la alabanza y adoraci?n d?a y noche y a ser canal de bendiciones por el cual se manifieste la gloria de Dios.


ORIENTACIONES PASTORALES SOBRE, MUSICA SAGRADA QUE PROMULGA LA CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO (CFM) APROBADAS POR LA LXII ASAMBLEA PLENARIA
Abril, 1997

I. INTRODUCCION

1. La Iglesia, fiel a su misi?n evangelizadora y consciente de la importancia fundamental de la liturgia, "manantial" y "cumbre" de su actividad y de su fuerza (SC I 0), se ha preocupado siempre de que todo lo que contribuye a una mejor vivencia de la liturgia sea conocido cada vez m?s y cada vez sea m?s aprovechado, ya que la "Iglesia no s?lo act?a, sino que se expresa tambi?n en la liturgia, vive de la liturgia y saca de la liturgia las fuerzas para la vida" (D.C. 13). Ahora bien, una de las realidades art?sticas que contribuyen en forma m?s rica a la expresividad lit?rgica es la m?sica, de tal manera que la Iglesia la considera "parte necesaria o integral de la liturgia solemne" (SC 12).
2. Por esto, la Iglesia siempre ha promovido todo lo referente a la m?sica sagrada y al canto, dando normas adecuadas, estimulando, y en ocasiones, interviniendo para evitar desviaciones o corregir abusos.
3. El primer impulso oficial que puso en marcha el gran movimiento de renovaci?n lit?rgica que culmin? con el documento "Sacrosanctum Concilium" del Vaticano II, el cual dedica todo un cap?tulo, el sexto, a la m?sica sagrada, lo dio San Pio X en 1903, con su carta "Tra le sollecitudini". En ella, el Papa se expresaba as?: "La m?sica sagrada, como parte integral de la liturgia, est? dirigida al objetivo general de la misma liturgia, a saber, la gloria de Dios y la santificaci?n y edificaci?n de los fieles. Ayuda a aumentar la belleza y esplendor de las ceremonias de la Iglesia y, ya que su funci?n principal es revestir el texto lit?rgico que se presenta al entendimiento de los fieles con una melod?a apropiada, su finalidad es hacer el texto m?s eficaz, de modo que los fieles, por este medio, sean movidos a mayor devoci?n y se tornen m?s dispuestos a recoger para si los frutos de gracia que vienen de la celebraci?n de los sagrados misterios?. En 1967, el 5 de marzo, la Sagrada Congregaci?n de Ritos public? la instrucci?n "Musicam Sacram", que ampl?a y puntualiza esta renovaci?n conciliar. No han faltado otros documentos sobre el mismo tema, tanto a nivel universal como a nivel local de algunos episcopados nacionales.
4. La M?sica Sagrada debe ser santa y bella seg?n todas las normas y condiciones del arte musical. "La Iglesia no rechaza en las acciones lit?rgicas ning?n g?nero de m?sica sagrada, con tal de que responda al esp?ritu de la misma acci?n lit?rgica y a la naturaleza de cada una de sus partes y no impida la debida participaci?n activa del pueblo" (Mus. Sacram, 9). Adem?s, "ser? tanto m?s santa cuanto m?s ?ntimamente est? unida a la acci?n lit?rgica, ya sea expresando con mayor delicadeza la oraci?n o fomentando la unanimidad, ya sea enriqueciendo con mayor solemnidad los ritos sagrados " (SC II 2).
5. Al tratar todo lo referente a la M?sica Sagrada, habr? que tener siempre en cuenta lo que dicen los documentos fundamentales de la Iglesia ya citados. A ellos, pues, hay que remitirse siempre. Sobre esa base la Conferencia del Episcopado Mexicano quiere ahora recordar algunos de esos principios y hacer algunos comentarios y puntualizaciones sobre la m?sica sacra en nuestras circunstancias particulares, con el fin de lograr que tenga siempre la dignidad debida para que exprese y estimule la oraci?n del pueblo de Dios.
II. NUESTRA SITUACION
6. Ya han pasado m?s de 30 a?os del Vaticano II, que trajo las reformas en la liturgia, la simplificaci?n de los ritos, su mayor adaptaci?n a los fieles, especialmente en el uso de la lengua vern?cula. Esto ha determinado una mayor comprensi?n de los ritos y una mayor participaci?n en ellos. En el terreno de la m?sica, podemos advertir que ahora se canta mucho m?s; el pueblo sabe y gustosamente canta m?s composiciones. Estas han proliferado de muchos modos.
7. Despu?s de la reforma lit?rgica han surgido numerosos coros, la mayor?a de ellos integrados por j?venes. Es un fen?meno interesante que hay que aprovechar. Los j?venes dedican tiempo a los ensayos y luego participan en la celebraci?n, prestando as? un servicio lit?rgico a la comunidad.
8. Escuelas de m?sica sacra de gran tradici?n y prestigio han seguido trabajando y se han abierto algunas nuevas.
9. Todos estos elementos positivos los reconocemos y los queremos estimular.
1O. No obstante, al mismo tiempo, notamos que tambi?n hay realidades negativos:
A) Falta m?s preparaci?n lit?rgica y t?cnica en compositores, m?sicos y, en general, en nuestro pueblo.
B) Especialmente los grupos de cantores juveniles no siempre reciben la formaci?n cristiana normal en grupos de cristianos de su edad, ni la formaci?n lit?rgica que les haga comprender mejor su ministerio lit?rgico y ser m?s efectivos.
C) Algunas veces los coros impiden que la comunidad participe cantando.
D) Las nuevas composiciones no siempre tienen el valor religioso y art?stico deseado, y as?, no satisfacen a las necesidades verdaderamente lit?rgicas.
E) Entre nuestros pueblos aut?ctonos falta muchas veces tambi?n la promoci?n de una m?sica sacra en su lengua y seg?n su cultura.

III. CONDICIONES DE LA MUSICA LITURGICA

1. EL TEXTO

11. El texto debe siempre expresar y estimular la fe en Cristo, que re?ne a la comunidad y que la comunidad celebra, y no textos vagamente religiosos o que expresan indudables valores humanos ciertamente, pero no espec?ficamente cristianos.

12. Mucho menos habr? que usar textos redactados con sentido indoctrinante, seg?n justas reivindicaciones socioecon?micas o pol?ticas pero no propias de la celebraci?n lit?rgica.

13. El texto debe ser fundamentalmente b?blico o inspirado en las Santas Escrituras, especialmente en los Salmos y en los Evangelios.

14. Hay textos que, adem?s de su fuerza por ser Palabra inspirada, est?n consagrados por el uso ritual de la Iglesia, como pasa en la Eucarist?a con el Santo, el Padre nuestro y el Cordero de Dios. Otros, de composici?n eclesial, son muy venerables por su tradici?n, como el Gloria. Estos textos nunca deben ser sustituidos, reducidos o glosados, como pasa por ejemplo, con el Gloria, el cual frecuentemente es sustituido por un trisagio.

15. Es de alabar el empleo de cantos en lengua latina y, por lo tanto, habr? que estimular su uso, sobre todo de los mis sencillos y universales, como algunas partes del Ordinario de la Misa y otros himnos o ant?fonas. Del mismo modo, el canto del Kyrie eleison, el cual nos hace presente la lengua griega, lengua en que fue escrito el Nuevo Testamento y predicado el Evangelio en el mundo mediterr?neo, y por eso mismo es como expresi?n de nuestras ra?ces mis antiguas.

16. El texto de los cantos debe corresponder a la finalidad de cada uno, por ejemplo en el Eucarist?a, a la entrada, preparaci?n de ofrendas, comuni?n, etc.
2. LA MELODIA

17. Aunque la Iglesia reconoce el canto gregoriano como el propio de la liturgia romana y da una importancia especial a la polifon?a sagrada antigua y moderna, no excluye de la liturgia otros g?neros de m?sica o canto; sin embargo, reconoce que no todos son aptos para alimentar la oraci?n y acompa?ar lo que expresa el misterio de Cristo.

18. Para que un canto sea apto para el uso lit?rgico, se deber? cuidar con esmero que la melod?a empleada est? acorde con el texto y con el momento lit?rgico en que se va a usar. No podr? ser igual la melod?a que se utilice para un "Se?or, ten piedad" que para un "Aleluya" o un "Hosanna", ni podr? ser la misma para el tiempo de Cuaresma que para Pascua o Navidad.

19. La melod?a deber? siempre ser bella, aun en su sencillez, nunca profana, que evoque la m?sica mundana o que provenga de ella, siempre seg?n las caracter?sticas culturales de la comunidad celebrante; siempre capaz de expresar y alentar la oraci?n en sus distintas modalidades.
3. LOS COROS Y LOS MUSICOS

20. El coro o "capilla musical" o "schola cantorum" merece una atenci?n especial para que pueda desempe?ar bien el ministerio lit?rgico que se le encomienda. Cuando presten su servicio se recomienda que den opci?n a la participaci?n del pueblo con melod?as sencillas.

21. Se procurar? empe?osamente, que haya un coro, sobre todo en las catedrales, bas?licas, santuarios y dem?s iglesias mayores, en los seminarios y otras casas de formaci?n sacerdotal.

22. Es tambi?n muy deseable que lo haya en todas las iglesias, aun en las m?s modestas, seg?n las posibilidades.

23. A los coros juveniles habr? que darles una especial atenci?n a fin de ayudarlos a que no se conviertan en un simple grupo musical, sin sentido cristiano. Hay que evitar el "exhibicionismo" o "protagonismo" o af?n de imitar a los artistas y otros des?rdenes, en las celebraciones y en los locales donde se re?nen.

24. A todos los ministros lit?rgicos del canto y de la m?sica, especialmente a los j?venes, habr? que ayudarlos cuidadosamente en tres l?neas de formaci?n fundamentales:
A) Formaci?n cristiana. Para que conozcan y amen m?s a Cristo y a la Iglesia, y su vida sea verdaderamente cristiana. Su ministerio no puede ser aut?ntico si no hay coherencia entre la fe y la vida diaria.
B) Formaci?n lit?rgica. Para que su aportaci?n est? cada vez m?s a la altura de lo que pide su servicio a Dios y a la comunidad, y as? puedan ellos mismos celebrar y vivir su fe, y ayudar a los dem?s a que la celebren y la vivan.
C) Formaci?n t?cnicas. Puesto que la m?sica sagrada es un arte, y por lo mismo tiene una disciplina, requiere de t?cnicas de la voz y de los instrumentos para que exprese con aut?ntica belleza la fe que celebra.

25. Habr? que tener un cuidado especial con los grupos de cantores y m?sicos contratados ocasionalmente para el servicio de alguna ceremonia. Habr? que ayudarlos a que su elecci?n de m?sica sea realmente apta para el servicio lit?rgico.

26. Un servicio importante es --dado que hay muchos grupos juveniles que posiblemente no saben leer m?sica-- que ayudemos a todos a que puedan tener, adem?s de las partituras, cassettes de buena m?sica lit?rgica.

27. Todos los coros deben estar muy advertidos de que su ministerio lit?rgico es un servicio indispensable a la comunidad. Por consiguiente, d?seles el lugar m?s conveniente para que cumplan debidamente con su funci?n y se les facilite su participaci?n plena en la celebraci?n (cf MS 23). Inv?teseles a que su comportamiento y su atuendo muestren el respeto debido a la casa de Dios.

28. Su finalidad es apoyar el canto del pueblo, seg?n los casos, cantando a la par con ?l, dialogando, o dando un ambiente musical meditativo. Nunca, pues, su servicio deber? impedir la participaci?n del pueblo.

29. Ser? muy importante tambi?n el que, oportunamente, se puedan tener ensayos con el pueblo, para ir formando un repertorio popular de real participaci?n. En ocasiones, el deseo de poner siempre obras nuevas dificulta esta participaci?n.
4. LOS INSTRUMENTOS

30. La finalidad del uso de instrumentos es la de apoyar y estimular el canto de los fieles, facilitar la participaci?n y hacer m?s profunda la unidad de la asamblea. Habr? que evitar los que no se adapten a este fin y que m?s bien estorban para crear un clima de oraci?n. Un mal uso es cuando el sonido de los instrumentos cubre las voces y dificulta por ello la comprensi?n del texto. No se excluye que, en determinados momentos de las celebraciones, puedan tocarse solos y acentuar as? un ambiente de oraci?n y de fe.
31. Todo instrumento (tambi?n el coro) debe callar cuando el Sacerdote o un ministro pronuncian en voz alta un texto que les corresponda por funci?n propia. Esto habr? que observarlo sobre todo en el momento de la Plegaria eucar?stica.

32. El reconocimiento del ?rgano como el instrumento musical m?s apropiado para el uso lit?rgico no esta basado en motivos sentimentales sino t?cnicos. Este instrumento es el ?nico que puede proporcionar una estructura am?nica completa, pues posee una versatilidad de volumen capaz de acompa?ar a una sola persona o a una gran asamblea de pueblo que canta, y todo ello con un solo ejecutante. Pero, con todo, habr? que tener muy en cuenta el modo de usarlo, evitando un volumen desproporcionado y formas caracter?sticas de la m?sica profana.

33. Lo mismo habr? que decir de todos los dem?s tipos de instrumentos que pueden ser usados en la liturgia, teniendo en cuenta la aceptaci?n popular y que sirvan realmente a la celebraci?n sin distraer de sus fines.

34. Cuando se trata de conjuntos musicales que suelen acompa?ar m?sica popular como el "mariachi", habr? que tener muy en cuenta la sensibilidad religiosa del pueblo, para ver su conveniencia.

35. El uso de las medios electr?nicos, como discos o cintas grabadas, para suplir el canto del pueblo, del coro o de los ministros, o de los m?sicos acompa?antes, esta totalmente excluido de los actos lit?rgicos. Se tolerara en lugares desprovistos por completo de elementos inmediatos musicales y s?lo para sostener el canto del pueblo o del coro, pero nunca en forma independiente, ya que el cantar o acompa?ar el canto con un instrumento es un ministerio lit?rgico vivo, que no puede ser ejercido por un aparato o recurso artificial. Se podr? emplear antes de las celebraciones para fines de ensayo o ambientaci?n.
5. LOS CANTORALES

36. Hay ya, para el uso de las comunidades, un buen n?mero de cantorales. Su servicio es importante y lo reconocemos. Pero pedimos que las fallas que vamos a comentar sean corregidas y esto sea tenido en cuenta por los que publiquen nuevos cantorales.

37. Habr? que distinguir muy claramente los cantos verdaderamente lit?rgicos de los otros que, teniendo un tema religioso, son ?tiles para otro tipo de reuniones.

38. En los cantos lit?rgicos habr? que tener un respeto absoluto a los textos, especialmente a los b?blicos, y a otros de antiqu?sima tradici?n, como el Gloria.

39. Los Salmos y c?nticos b?blicos deber?n ser claramente destacados como tales, con su nombre y cita.

40. No se deben presentar como supletorios del salmo responsorial los llamados "cantos de meditaci?n", aptos para otras ocasiones, pero de ninguna manera para la celebraci?n eucar?stica.
Qu? es Liturgia.

La Liturgia es la cumbre a la que tiende toda la actividad de la iglesia, y el manantial de donde dimana su fuerza (S. C. 10).
Esta afirmaci?n, dada en el Concilio Ecum?nico Vaticano II, no dej? de causar extra?eza. Por una parte, la Liturgia hab?a sido vista como algo secundario, de car?cter meramente ritual, en donde se destacaba el sentido legal: prescripciones y r?bricas para las ceremonias, o bien, como algo de car?cter est?tico: ceremonias majestuosas, en lugares arquitect?nicamente bellos e imponentes, con preciosas vestiduras y objetos sagrados.
A partir de esta afirmaci?n se entiende a la Liturgia como algo totalmente nuclear en la vida de la Iglesia. "Con raz?n, entonces, se considera la Liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella los signos sensibles significan y, cada uno a su manera, realizan la santificaci?n del hombre, y as? el Cuerpo M?stico de Jesucristo, es decir, la cabeza y sus miembros, ejerce el culto p?blico ?ntegro" (S. C. 7).
En la Liturgia los signos son algo indispensable, ellos nos hacen comprensibles las realidades invisibles. Para comunicarnos necesitamos absolutamente de signos y s?mbolos, especialmente visuales (anuncios, letras, expresi?n del rostro, m?mica,...) y auditivos (la voz, la m?sica, lenguaje, sonidos). Dios, al comunicarse con el hombre, se adapta a ?l y usa tambi?n los signos sensibles. No podr?amos comprender al Dios Esp?ritu, infinito, eterno, invisible, sino fuera a trav?s de lo sensible y tangible. A estas comunicaciones de Dios, de su vida y de su gracia a trav?s de signos sensibles llamamos Sacramentos. A trav?s de ellos la Liturgia, actualiza el Misterio Pascual de Cristo.

En los Sacramentos Dios nos renueva y nos santifica, y nosotros le rendimos culto. Esta es la doble finalidad de la Liturgia: la glorificaci?n de Dios y la santificaci?n del hombre.

La palabra Liturgia viene del griego; est? compuesta por otras dos: LEITOS = p?blico, y ERGON= obra. Es decir, Liturgia significa: "acci?n en relaci?n con el pueblo", o bien, oficio, funci?n o servicio p?blico.

El Papa P?o XII en las v?speras del Concilio define la Liturgia: "es el culto p?blico que nuestro Redentor tributa al Padre como cabeza de la Iglesia, y que la sociedad de los f?eles tributa a su Fundador y, por medio de ?l, al eterno Padre" (M. D. 13).

La liturgia es "una acci?n sagrada a trav?s de la cual, con un rito, en la Iglesia y mediante la Iglesia, se ejerce y contin?a la obra salv?fica de Cristo, es decir, la santificaci?n de los hombres y la glorificaci?n de Dios".

Qu? es M?sica Sacra.
Esta noci?n "M?sica Sacra", o M?sica Sagrada ha sufrido una evoluci?n significativa; es importante comprenderla con exactitud, para evitar confusiones.

El t?rmino surge (curiosamente para los cat?licos) en el ambiente luterano, en Alemania del Norte; se aplic? por primera vez a una obra de Micheal Praetorius, en 1614, a la que este hab?a titulado como "Von der Geistlichen und Kirchenmusic" (m?sica espiritual y de Iglesia).

San Agust?n (que vivi? m?s de 1000 a?os antes) ya distingu?a la "m?sica eclesi?stica" (m?sica culta que se pod?a utilizar eventualmente en la Iglesia) y el "canto eclesi?stico", cuya primer cualidad no era la art?stica, sino el ser "apto" para cumplir la funci?n lit?rgica que se espera de ?l.

Siglos m?s tarde, a finales de la Edad Media, de ese canto eclesi?stico se deriva el cantus llanus (gregoriano), y el cantus figuratus (polifon?a).
La Iglesia Cat?lica adopta el t?rmino en la segunda mitad del siglo XIX. La noci?n es muy reciente, y surge como oposici?n a la teatralizaci?n de la m?sica usada en las celebraciones lit?rgicas, sobre todo en Austria y Alemania. La "Heilige Musik", (m?sica sagrada), originalmente era una "purificaci?n" de la m?sica lit?rgica. Entre los principios de esta corriente tenemos; la diferencia radical de la m?sica profana o "del mundo"; que sea apta para los ritos sagrados; solo se puede considerar sagrado el canto gregoriano y la polifon?a de Palestina. P?o X en su Motu Propio de 1903 dec?a que "una composici?n para la Iglesia ser? tanto m?s sagrada y lit?rgica cuanto se acerque m?s en su desarrollo, inspiraci?n y sabor a la melod?a gregoriana". O sea que el criterio para definir si es sacra o no era la similitud con el canto gregoriano.

M?s tarde P?o XII. en su Instrucci?n "De M?sica Sacra" de 1958, ampl?a considerablemente la noci?n: "por m?sica sagrada se entiende: el canto gregoriano, la polifon?a sacra, la m?sica sagrada moderna, la m?sica sacra para ?rgano, el canto popular religioso y la m?sica religiosa" (No.4),

El Concilio Vaticano II ha conservado el t?rmino de M?sica Sacra, pero d?ndole un contenido muy diferente, cuando en la Constituci?n de la Liturgia aparece que: "la m?sica sagrada ser? tanto m?s santa cuanto est? en conexi?n m?s estrecha con la acci?n lit?rgica" (S. C. 112). Este concepto se identifica plenamente con lo que San Agust?n entend?a por "canto eclesi?stico".


1. CANTO Y MUSICA EN LA LITURGIA

"Vengan, cantemos alegres al Se?or...
Entremos a su presencia d?ndole gracias,
aclam?ndolo con cantos"
Sal 94, 1-2
El ap?stol san Pablo nos invita a cantar juntos salmos, himnos y c?nticos inspirados, mientras esperamos la venida del Se?or. Y que mejor momento para hacerlo en la asamblea lit?rgica. El Misal Romano nos habla del canto como "una se?al de euforia del coraz?n; san Agust?n nos dice que "Cantar es propio de quien ama" y un antiguo proverbio afirma que: "Quien bien canta, dos veces ora".

Siguiendo la Tradici?n cristiana y b?blica nos damos cuenta de la importancia del canto y la m?sica en el culto.

Todo lo anterior nos motiva a tener en gran estima el uso del canto y la m?sica en las celebraciones lit?rgicas.

El canto y la m?sica son propios del hombre, son medios de expresi?n y comunicaci?n y crean comunidad.

En la Liturgia la m?sica tendr? el fin de favorecer la unidad en una misma acci?n, ya sea aclamar, meditar o proclamar. La m?sica est? al servicio de la asamblea que celebra; es "parte necesaria e integral de la liturgia solemne". (S.C. 12).

Por su parte el canto en la liturgia tiene la funci?n de proclamar nuestra postura ante Dios, nuestra comuni?n con la asamblea de los f?eles y con el Misterio que celebramos. El Concilio Vaticano II invita al pueblo a que participe activamente en la interpretaci?n de los cantos en la celebraci?n. (S. C. 113 y 114). Si la asamblea es la protagonista de la celebraci?n el canto es un instrumento del que se sirve, este, sin embargo, no es algo a?adido sino parte integrante de la celebraci?n.

En la introducci?n a la liturgia de las horas se nos recuerda que: "No ha de ser considerado el canto como un cierto adorno que se a?ade a la oraci?n, como algo extr?nseco, sino m?s bien como algo que brota de lo profundo del esp?ritu del que ora y alaba a Dios".

"Con el canto, la oraci?n adopta una expresi?n m?s penetrante... y el misterio de la liturgia se manifiesta m?s claramente". (Instrucci?n Musicam Sacram, sobre la m?sica en la sagrada liturgia, no. 5).



2. EL CANTO EN LA ESTRUCTURA DE LA CELEBRACION EUCARISTICA
La m?sica y el canto est?n al servicio de la asamblea que celebra.

Siguiendo la estructura de la Celebraci?n Eucar?stica, haremos un recorrido por sus principales partes y sus cantos propios, a la vez, se anotaran los criterios propios para cada uno de ellos. Al final, en un Ap?ndice se describir?n brevemente los elementos que integran las partes de la Celebraci?n.
a) Ritos iniciales.
Los Ritos iniciales o de apertura est?n integrados por: procesi?n de entrada; saludo; acto penitencial; aclamaciones laudatorias; oraci?n personal y comunitaria (oraci?n colecta).
Los ritos iniciales tienen como finalidad congregar la asamblea y disponerla a recibir adecuadamente la Palabra de Dios, en ambiente de oraci?n y esp?ritu de conversi?n, condici?n indispensable para llegar al rito sacramental.
El sentido de estos ritos es resaltar; la fe en Dios que se hace presente en su pueblo; destaca la dimensi?n comunitaria como hijos de un mismo Padre nos re?nen, convocados por ?l; la conversi?n continua, para acercamos al banquete de la Eucarist?a (Prenotandos 5); la alabanza, como reconocimiento de la misericordia y grandeza de Dios Trino y Uno.
"La asamblea, as? constituida en los ritos iniciales es el signo fundamental de la presencia de Cristo" (S. C. 7).
Los cantos que encontramos en estos ritos son:
1. Canto de entrada.
"La funci?n de este canto es abrir la celebraci?n, fomentar la uni?n de quienes se han reunido y elevar sus pensamientos a la contemplaci?n del Misterio lit?rgico o de la fiesta. (IGMR N? 25).
Hay libertad para la elecci?n del canto. Tiene tambi?n como funci?n acompa?ar el rito de la procesi?n de entrada.
Criterios:
(Tomados la mayor parte de: La Celebraci?n de la Eucarist?a, seg?n el Misal de Pablo VI. Comisi?n Episcopal de Pastoral Lit?rgica. M?xico).
? Que sea un canto que facilite la participaci?n de todo el pueblo y promueva as? su uni?n, no es un canto s?lo del coro. Puede cantarse alternativamente por el coro y la asamblea. (Cfr. IGMR No. 26).
? Un canto que tenga relaci?n con el tiempo lit?rgico o la fiesta que se celebra.
? Un canto que manifieste la alegr?a del encuentro de un pueblo reunido para celebrar a su Se?or.
? Que sea un canto que acompa?e la procesi?n de entrada, al llegar el sacerdote a la sede o al terminar la incensaci?n del altar, termina el canto. (Cfr. IGMR no. 17).

2. Aclamaciones laudatorias.
Kyrie eleison (Se?or, ten piedad) es una antigua f?rmula en que se proclama que el Hijo (Kyrie) conoce nuestra condici?n humana (eleison), pero que venci? el pecado del mundo y por la Resurrecci?n adquiri? el nuevo nombre de "Se?or". Es una confesi?n y proclamaci?n del Se?or?o de Cristo Resucitado sobre la humanidad y su historia. Por esto es una Aclamaci?n Cristol?gica, no trinitaria, dirigida a Cristo, Se?or por excelencia.
El Gloria es un himno antiqu?simo (siglo II) con el cual la iglesia reunida en el Esp?ritu Santo, alaba al Padre y suplica al Hijo, Cordero y Mediador. Es una alabanza a Dios de la Iglesia primitiva.
Criterios:
? Tanto el Se?or, ten piedad, como el Gloria, son cantos de la Asamblea, no elementos presidenciales.
? El Se?or, ten piedad siempre se canto o recita, a no ser que se haya utilizado en el tercer esquema del rito penitencial. Se le puede agregar a cada invocaci?n un tropo (breve invitaci?n) que resalte el aspecto laudativo de este canto cristol?gico.
? Como himno el Gloria deber?a ser siempre cantado. El canto o la recitaci?n pueden hacerse en forma alternada dos coros, la asamblea y el coro.
? El Glor?a, es un himno cuyo texto lit?rgico est? ya determinado, por lo que no es l?cito cambiarlo por otro canto, lo que puede variar es la composici?n musical, siempre conservando el texto.
b) Liturgia de la Palabra.
La Liturgia de la Palabra est? integrada por: lecturas del A.T. y N.T.; salmo responsorial; aclamaci?n; proclamaci?n del Evangelio; homil?a; profesi?n de fe y oraci?n universal.
La finalidad de la liturgia de la Palabra es la instrucci?n del pueblo por la revelaci?n del misterio de salvaci?n, al escuchar la Palabra de Dios; crecer en la conciencia de un Dios vivo y presente que sigue hablando a su pueblo como antiguamente; la liturgia de la Palabra Junto con la liturgia eucar?stica es el centro de la celebraci?n.
El sentido que tienen es la acogida y meditaci?n que la asamblea hace de la Palabra, a la cual, responde con cantos y oraciones. Se establece pues, un di?logo entre Dios que se manifiesta por su Palabra y el pueblo que escucha y acepta su manifestaci?n.
Dentro de la Liturgia de la Palabra encontramos:
1. Salmo Responsorial.
Es una respuesta del pueblo al Dios que se manifiesta. Es un texto b?blico por el cual Dios habla a su pueblo, y tiene ?ntima relaci?n con la lectura b?blica que le precede.
Criterios:
Como salmo le es propio ser cantado y no reducirse a una simple lectura. Si no se canta ?ntegro, al menos cantar la ant?fona (respuesta).
? Cuando no es cantado, lo proclama un lector distinto del que ha proclamado la lectura. Se proclama de manera lenta, meditativa, para que pueda ser asimilado y meditado.
? El salmista no anuncia al inicio: "salmo responsorial", ni hace la invitaci?n: "repitan todos", sino que con oportunidad dice o canta la ant?fona de respuesta para que los f?eles la vayan repitiendo.
? El salmo responsorial no se reemplaza por cualquier otro canto religioso, ya que es un texto que est? ?ntimamente unido a las lecturas.
2. Aclamaci?n al Evangelio.
Es una aclamaci?n por la cual la asamblea expresa su fe, alabando a Cristo que nos ha entregado su Palabra que salva: ?Aleluya!
Criterios:
? El Aleluya se canta en todos los tiempos lit?rgicos fuera de la cuaresma; acompa?ado por un vers?culo. No es un canto con un Aleluya al final.
? En la Cuaresma se canta "Honor y Gloria a ti Se?or Jes?s".
? Lo inicia todo el pueblo, el coro o s?lo un cantor.
? Esta Aclamaci?n siempre es cantada. Si no se canta puede omitirse.
c) Liturgia Eucar?stica.
La Liturgia Eucar?stica est? integrada por: ofertorio; prefacio; plegaria eucar?stica; y ritos de comuni?n.
La liturgia eucar?stica es el culmen de toda la celebraci?n: los ritos anteriores a ella son una preparaci?n para disponemos a recibir el Cuerpo y la Sangre del Se?or.
El sentido de estos ritos es el ofrecimiento de nuestras vidas a Dios, del esfuerzo y trabajo humano (ofertorio); la koinon?a o comuni?n fraterna (ofrenda); acci?n de gracias, santificaci?n y proclamaci?n de las maravillas de Dios (plegaria eucar?stica); participaci?n de los beneficios salvadores del misterio pascual, renovaci?n de la Alianza con el Padre, anticipaci?n del banquete escatol?gico (comuni?n). Tambi?n tiene como sentido la filiaci?n divina, el amor de caridad y la incorporaci?n a Cristo y a la Iglesia (ritos de comuni?n).
Como parte de esta Liturgia encontramos los siguientes cantos:
1. Canto de ofrendas.
Es el canto que acompa?a la presentaci?n que los f?eles hacen del pan y el vino que se convertir?n en el Cuerpo y la Sangre del Se?or.
Criterios:
? El canto procesional de ofrendas se justifica cuando precisamente dichas ofrendas son presentadas por los fieles. S? no hay procesi?n, la asamblea guarda silencio.
? Los cantos pueden expresar la entrega a Dios de nuestra vida simbolizada en el pan y el vino, fruto de nuestro esfuerzo, o en los otros tipos de ofrendas que hacemos.
? Tambi?n el canto podr?a expresar la alegr?a de nuestra fraternidad cristiana reunida en tomo a Cristo, o bien prolongar el contenido entregado por Dios en la palabra o el que se esta viviendo en determinado tiempo lit?rgico.
? No utilizar cantos de petici?n que repitan el contenido de la oraci?n Universal, ni cantos sacrificiales que expresen la ofrenda del sacrificio a Dios.
2. Santo.
Es la aclamaci?n con la que el Pueblo responde al Prefacio que es un himno de acci?n de gracias al Padre por habernos dado a Jesucristo, su Hijo amado.
El Santo es la expresi?n y el reconocimiento que el creyente hace de la grandeza y santidad de Dios.
Criterios:
? Es una aclamaci?n propia de la asamblea.
? Su compromiso musical var?a, manteniendo siempre el texto lit?rgico.
3. Cordero de Dios.
El rito de la Fracci?n del Pan (Cristo es el ?nico Pan partido) es acompa?ado por el canto o recitaci?n del Cordero de Dios por parte de la Asamblea. Es un Canto sacrificial. Su canto o recitaci?n no corresponde al sacerdote.

Criterios:
? El canto del Cordero no debe ser sustituido por un canto de paz.
? Es un canto funcional por acompa?ar una funci?n o gesto, que aqu? es la fracci?n del pan.
? Puede ser cantado por la asamblea o bien por el coro o un solista canta el Cordero de Dios y la asamblea responde la segunda parte.
? Esta invocaci?n debe repetirse cuantas veces sea necesario para acompa?ar la fracci?n; la ?ltima vez concluir? con las palabras: danos la paz.
? En cuanto al texto, ?ste est? ya determinado, s?lo varia su composici?n musical.
4. Canto de comuni?n.
Es el canto que acompa?a a la procesi?n de los f?eles que se acercan al altar para recibir la comuni?n.
Criterios:
? Que sea un canto que manifieste la alegr?a de sentirse hijo de Dios.
? Que exprese tambi?n el ser comunidad.
? Puede basarse o desarrollar la ant?fona de la comuni?n.
? Es propio de la Asamblea.
? Despu?s de la comuni?n, debe fomentarse el silencio, ?ste puede alternarse con un canto de acci?n de gracias.
d) Ritos de conclusi?n.
Los ritos finales, de salida o conclusi?n son: los avisos; saludo y bendici?n; despedida y canto final.
El sentido y finalidad de estos es concluir la celebraci?n, bendecir al pueblo y llamar al compromiso de vivir en la pr?ctica la fe que se ha celebrado.
1. Canto final.
Acompa?a la procesi?n de salida, si es que se ha formado.
Es un canto que manifiesta la alegr?a y compromiso de vivir el Misterio que se ha celebrado. Es propio de la Asamblea.

CRITERIOS PARA LA SELECCION DE CANTOS

?Cu?l canto?
Es conveniente hacer una selecci?n de cantos previa a la celebraci?n. Pero ?qu? criterios seguir? Ante todo no debemos olvidar que el canto es una expresi?n po?tica y festiva por la que manifestamos nuestros sentimientos, as? como tambi?n nos compromete y crea comunidad. Por todas estas cualidades y expresividades el canto se hace parte integrante y necesaria de la Celebraci?n, por lo cual su selecci?n ser? cuidadosa.

Al hacer el programa de cantos para una celebraci?n, nos haremos tres preguntas:

1. ?Qu? canto? Es decir, atender al contenido, al texto del canto. Que est?n inspirados en los textos b?blicos y lit?rgicos del tiempo lit?rgico o de la celebraci?n en la cual van a cantarse; de tal manera que puedan ser una ayuda segura y fructuosa para los fieles.

2. ?Para qu? asamblea? Al elegir el canto, considerar la facilidad de ejecuci?n y seguimiento por parte de los f?eles, que faciliten la participaci?n de todos. Es conveniente tambi?n atender al gusto o costumbres del lugar.

3. ?En cu?l celebraci?n? Que los cantos expresen el sentido propio de esa Celebraci?n, es decir, si es la celebraci?n de alg?n sacramento, un acto penitencial, o se encuentra dentro de determinado tiempo lit?rgico.

Tambi?n es necesario considerar los siguientes criterios:

Criterio lit?rgico.
Conocer el car?cter de la celebraci?n; si es fiesta, solemnidad, memoria, feria... asimismo el tiempo lit?rgico. Subordinar los cantos a la proclamaci?n de la Palabra, respetar los textos lit?rgicos, propiciar la participaci?n de todos los f?eles; variar las formas.

Criterio pastoral.
Capacidad de adaptarse a situaciones concretas: lugares, personas, cultura, edades... tener en cuenta las necesidades de la asamblea o grupo de personas que participan en la celebraci?n.

Criterio musical.
La m?sica debe ser t?cnica, est?tica y expresivamente buena. A?n tomando en cuenta el juicio pastoral ha de evitarse lo barato o trivial. Ahora bien, no toda la m?sica buena es apta para la liturgia. Ampliar los repertorios para tener de donde elegir.
AREA T?CNICA
RESPIRACI?N Y VOCALIZACI?N
Mois?s Le?n (mleon75@hotmail.com)
Los aspectos t?cnicos en un Grupo Musical Parroquial, sea del estilo que sea, en ocasiones mejor son dejados de lado por considerarlos poco importantes o por no tener las bases para poderlos desarrollar. Cualquiera que sea la raz?n es necesario tomar en cuenta que si nuestro trabajo es hacer que la gente participe de la liturgia cantando, esto se va a lograr, en la medida en que nosotros lo hagamos mejor. La importancia de la Celebraci?n Eucar?stica amerita que nuestro servicio lo hagamos lo m?s dignamente posible, mejorando cada d?a m?s y esforz?ndonos por ello.
Para lograr trabajar bien es indispensable que haya DISCIPLINA en el grupo. La constancia en los ensayos, el prepararlos previamente, el respeto por los momentos del ensayo har?n que cada d?a se vaya mejorando.
No es conveniente que un ensayo se haga con 10 personas, el siguiente sea con 6 y el siguiente con 15. La constancia para asistir a los ensayos es fundamental.
Es posible que ?sta inconstancia sea porque el ensayo se improvisa. Esto tampoco debe ser, por lo menos se deben de revisar las lecturas de la pr?xima celebraci?n para no llegar al ensayo para improvisar qu? se va a cantar. Para poder preparar un canto complejo son necesarias varias sesiones; por lo que una semana no servir? de mucho y poco a poco iremos encajon?ndonos en los mismos cantos.
El respeto por los momentos del ensayo son los que permitir?n avanzar en cada canto. Cuando se est? conviviendo o jugando, ?ste ser? el momento para relajarse, divertirse y convivir. Cuando se est? orando deberemos poner en ello toda nuestra mente y nuestro coraz?n; y cuando se est? ensayando deberemos de obedecer a las indicaciones que se nos dan. Si se est? trabajando con las voces graves, los dem?s deber?n guardar silencio. "La m?sica se trabaja en silencio" y se aprende m?s oyendo.
Se debe aprender a respirar y a vocalizar y una vez que sepamos, as? debemos comenzar cada ensayo, con ejercicios de respiraci?n y vocalizando.
LA RESPIRACI?N
La respiraci?n es un proceso que se realiza constantemente, est? impl?cito en la vida del ser humano; sin embargo, la mayor?a de la gente no sabe respirar aprovechando al m?ximo su capacidad. Para hacer uso de esta capacidad en el momento de emitir la voz debemos de aprender algunas cosas.
El lugar en donde se almacena todo el aire que inhalamos son los pulmones. Estos son dos "bolsas" que van desde los hombros y hasta nuestro est?mago por nuestra espalda.
La parte alta de los pulmones es la que normalmente utilizamos debido a que es la parte que tiene m?s espacio para expandirse. La parte baja de nuestros pulmones es la que debemos aprender a utilizar.
Es como normalmente se llenar?a una jarra con agua, primero utilizando la parte baja y as? hasta el borde.
Cuando lo hagamos correctamente sentiremos como si nuestro est?mago se inflara. En realidad lo que estar? sucediendo es que al ir llenando la parte baja de nuestros pulmones, estos "avientan" al est?mago hacia adelante.
Hagamos estos ejercicios hasta que se nos haga costumbre y nuestro cuerpo se acople. Al principio puede doler un poco la cabeza pero ser? solo al principio. Estos ejercicios se deben hacer estando relajados, parados derechos y con las piernas un poco separadas. Si al hacerlos subimos los hombros, es indicativo de que lo estamos haciendo mal.
Si inhalamos de forma pausada y empezamos a llenar los pulmones a partir de la parte baja, sentiremos como nuestros pulmones van aventando el est?mago, cuando se vaya llenando la parte alta de los pulmones terminaremos exhalando todo el aire de manera r?pida.
Ahora controlemos la exhalaci?n. Debe ser de forma constante y no m?s fuerte al principio y d?bil al final. El ejercicio que podemos hacer, para observar si lo hacemos bien, es colocar la palma de nuestra mano derecha frente a nosotros con nuestro brazo estirado, sacar el aire seg?n la explicaci?n anterior y finalmente exhalar sintiendo en nuestra palma una velocidad de aire constante.
Otro ejercicio similar se hace colocando al frente una vela en lugar de la palma de nuestra mano y exhalar, de tal forma que la vela no se apague y que la llama se incline de forma constante.
Un ?ltimo ejercicio de gimnasia respiratoria que podemos hacer es colocarnos en la posici?n normal para cantar (relajados, parados derechos, con pies separados) y colocar los brazos ca?dos. Al tiempo de ir inhalando deberemos levantar nuestros brazos a los lados hasta una posici?n de cruz en el horizonte, bloquear la inhalaci?n, voltear las palmas de la mano hacia arriba y continuar inhalando hasta que nuestras palmas se encuentren por encima de nuestra cabeza. En seguida, exhalemos bajando los brazos hasta la posici?n de cruz, bloquear la exhalaci?n, voltear nuestras palmas y continuar exhalando hasta que los brazos regresen a la posici?n original.
Estos ejercicios los podemos hacer parte de nuestra rutina de ensayo.
VOCALIZACI?N
Ahora que ya estamos respirando a m?xima capacidad y exhalando de manera constante vamos a hacer uso de ese aire para cantar.
En primer lugar, procuraremos mejorar nuestra t?cnica para emitir los sonidos. Deberemos abrir bien la boca pero lo haremos de tal forma que ampliemos la capacidad interior de ella (como cuando tenemos una papa caliente en la boca, lo que hacemos en formar una "caverna" m?s grande y hueca por adentro), finalmente jalamos nuestra boca como si nos ri?ramos (es m?s f?cil explicar la inmortalidad del cangrejo que esto, pero espero haberlo logrado).
Con esta acci?n lo que estaremos haciendo es transformar nuestra boca en una caja de resonancia que amplifique las notas emitidas por nuestras cuerdas vocales, as? comenzaremos a vocalizar.
La vocalizaci?n nos sirve para dos cosas, mejorar la entonaci?n y mejorar la dicci?n. Podemos decir que la palabra vocalizaci?n se deriva de vocal. Las vocales son los sonidos b?sicos de cualquier idioma y son los sonidos en los que haremos los cambios de tono.
Cada una de estas vocales debe producirse con una posici?n especifica de nuestra boca ya que por ejemplo, para la vocal "a" nuestra boca deber? estar abierta, mientras que para la "u" debemos tenerla casi cerrada; aunque como ya vimos, debemos conservar el interior de la boca muy grande.
Vocalizar es jugar con una melod?a sencilla pero que abarque por lo menos media escala como la siguiente e ir subi?ndola de tono.

No debemos abusar de estas escalas ascendentes y descendentes pues se corre el riesgo de "barrer" los sonidos entre las notas y no distinguir claramente los cambios de tono. Es recomendable "golpear" cada nota con la vocal correspondiente para evitar el error.
El ejercicio m?s recomendable es el siguiente:

Podremos comenzar esta melod?a en el acorde de "LA" para empezar muy abajo en la octava e ir subiendo el tono probablemente hasta "SOL" de la siguiente octava. As? podremos ir ubicando las voces de las personas del grupo seg?n su matiz. Tendremos entonces que:
a) Sopranos son las mujeres que alcanzan sin esfuerzo las notas m?s altas.
b) Contraltos son las mujeres que alcanzan sin esfuerzo las notas mas bajas.
c) Tenores son los hombres que cantan en las notas altas sin esfuerzo.
d) Bajos son los hombres que mejor alcanzan las notas bajas.
Ninguna voz es mejor que las otras, todas est?n para enriquecer la armon?a y hacer sobresalir la melod?a. Debemos ser sinceros para encontrar nuestra tesitura.
Un tercer ejercicio un poco m?s complejo es el siguiente:

Deberemos de cuidar nuestras cuerdas vocales. No exponer nuestra garganta a cambios bruscos de temperatura, principalmente despu?s de cantar. Si es necesario salir y hace fr?o, cubrir nuestra boca y garganta.
Evitar el ingerir alimentos y bebidas fr?as despu?s de cantar y tambi?n despu?s de ingerir algo caliente.
Los esfuerzos que hagamos no alcanzar?n su culmen si no se entiende lo que cantamos. Una melod?a hermosa, acompa?ada de magn?ficos coros y una excelente ejecuci?n de instrumentos en la que NO se entiende lo que cantamos, no sirve de nada. Si la ejecuci?n no es clara, no estaremos permitiendo que el mensaje de evangelizaci?n llegue a los destinatarios y el esfuerzo realizado no alcanzar? plenamente nuestro objetivo, alabar a Cristo con nuestra voz y que otros lo alaben.
Una buena dicci?n es vital. Para tener una dicci?n excelente es necesario pronunciar correctamente, frasear respetando las pausas y matizar los sonidos musicales. Para mejorar esto, es posible hacer ejercicios con alg?n trabalenguas.
En conclusi?n, al cantar deberemos tomar en cuenta nuestra posici?n para cantar, la respiraci?n, posici?n de los labios, articulaci?n, la dicci?n y junto con todo esto, nuestro coraz?n y nuestro amor a Cristo Jes?s.

DIRECCI?N Y ORGANIZACI?N EN LOS
GRUPOS MUSICALES PARROQUIALES
Mois?s Le?n
(mleon75@hotmail.com)

El trabajo en grupo siempre ha de significar el tener un orden en el mismo, como Dios mismo nos lo ense?a. Este orden exist?a ya desde las primeras comunidades cristianas en donde todos ten?an servicios espec?ficos para la comunidad y que ayudaban a su buen funcionamiento, incluso a pesar del mismo dominio romano.
Este orden u organizaci?n es igualmente importante en los Grupos Musicales Parroquiales y de ello depende el correcto funcionamiento del mismo.

El Director como un ?nico responsable. En este tipo de grupos el Director, Coordinador o responsable (en este escrito lo llamaremos ?Coordinador?) afina las guitarras, hace la oraci?n, vocaliza, lleva la formaci?n en los ensayos, es el tesorero y hace todo lo que se le ocurre a el, en fin es el hombre orquesta.
Este tipo de organizaci?n es muy c?moda para todos. El coordinador no tiene quien le pueda contradecir en nada o simplemente indicar que esta mal y en los integrantes es muy poco el compromiso que se pueda dar. Este tipo de grupo prevalece mientras el Director exista, en ocasiones este tiempo puede ser mucho, pero es m?s com?n que este tiempo sea mas bien corto.
Si t? eres un coordinador de un grupo con estas caracter?sticas te invitamos a reflexionar en lo siguiente:
- Trasciendes m?s ense?ando a otros a coordinar y repartiendo las responsabilidades que siendo el hombre orquesta.
- Es m?s probable que tu y tu grupo se estanquen. Por m?s capacidad que tenga el Coordinador, siempre ser? m?s enriquecedor el trabajo en conjunto.
- El grupo durar? el tiempo que t? dures en ?l. Eso te podr? hacer sentir importante pero ser?s totalmente intrascendente.
- Es muy f?cil que el grupo este funcionando teni?ndote a ti como centro y no a Cristo que es la esencia misma que debe tener el grupo.
Hay grupos en los que el coordinador es el fundador y cree que esto le da derechos supremos o de posesi?n sobre el mismo. Esto pudiera ser real de no tratarse de un grupo que participa en la liturgia y en general en el crecimiento de la comunidad en la que trabaja en cuyo caso el grupo es de la comunidad en la que sirve.
Es penoso ver grupos que participan en dos o tres comunidades pero no se comprometen y asumen su responsabilidad en ninguna.

Grupos de responsabilidades compartidas. En este grupo, las responsabilidades son compartidas entre varios o todos los integrantes y el compromiso para cada uno de ellos es mas grande.
En este orden existe un Coordinador que se encarga de enlazar el trabajo de los distintos encargados o comisiones y de ser el representante del grupo ante la comunidad. Debe tambi?n saber la etapa psicol?gica que vive el grupo y, en es sentido, ayudarlos a su maduraci?n y sobre todo debe ser absolutamente un testimonio vivo de Cristo Resucitado.
Las comisiones que pudieran existir son muchas y dependen del tama?o y responsabilidades del grupo. B?sicamente cubrir?n Aspectos Musicales, Aspectos de Formaci?n y Aspectos Pr?cticos.
Aspectos Musicales
- M?sica. Encargado de instrumentos y voces.
- Cantos. Encargados de estar aumentando el acervo de cantos para el grupo.
- Equipo de sonido. En caso de contar con Instrumentos el?ctricos, deber? encargarse de controlar tanto el equipo como su uso.
Aspectos Formativos
- Formaci?n. Encargados de llevar un plan de formaci?n para los muchachos y de llevar un pastoreo de ellos para estar al pendiente de sus problem?ticas.
- Oraci?n. Encargado de preparar las sesiones de oraci?n del grupo y preocup?ndose por la participaci?n del grupo en las mismas.
- Discernimiento. Encargado de revisar las lectoras de las celebraciones y discernir los cantos que se deber?n usar para apoyar el mensaje de las mismas.
Aspectos Pr?cticos
- Secretario. Encargados de estar al pendiente de los compromisos del grupo y de cumplea?os de los integrantes.
- Tesorero. Encargado de buscar la forma de conseguir recursos para el grupo y de su control.
- Relaciones. Encargado de las relaciones del grupo con la comunidad y con otros grupos musicales parroquiales as? como las relaciones entre los mismos integrantes.

Estos puestos pueden existir en la medida que el grupo crezca en compromiso y en miembros.
La disposici?n de los muchachos a ayudar se debe de fomentar. Yo debo de llegar al grupo no con la idea en la mente de que ya esta todo listo para que yo cante. Sino pensando en qu? puedo ayudar a los dem?s.
No hay cargos grandes ni peque?os simplemente hay que ser los mejores en lo que hacemos y recordar que el que no vive para servir, no sirve para vivir.
Es aconsejable tambi?n que exista un Consejo, en el cual se deben de tomar las decisiones que afecten al grupo. All? se deben de discutir todos los aspectos que afecten al mismo.
Debe estar formado por varios integrantes incluyendo al coordinador y las decisiones all? tomadas deben de ser de com?n acuerdo y pensando siempre en que sea lo mejor, lo que edifique, lo que una al grupo. No es Democr?tico o por votos, es en el Se?or y en el Esp?ritu Santo. Dicho consejo debe reunirse cada mes o cada que sea necesario.
C O N C L U I S I O N
Estos dos tipos de organizaci?n en realidad no son contradictorios sino que el primero, con la iniciativa de una persona que forma un grupos, es el comienzo del camino hacia el otros, en donde ya no es solo una persona sino varias las interesadas en mantener al grupo funcionando cada vez mejor.

Lo peligroso es que muchos de estos grupos nos quedamos con la primera formula y no maduramos hasta llegar a una completa armon?a en la organizaci?n de nuestros grupo.
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