SmartSection is developed by The SmartFactory (http://www.smartfactory.ca), a division of InBox Solutions (http://www.inboxsolutions.net)
Textos y videos cristianos para reflexionar > MENSAJES MORALES > MENSAJES MORALES 6 > Desde el vientre de su madre un niño habla
Desde el vientre de su madre un niño habla
Publicado por Admin el 2/8/2013 (2496 lecturas)
Con solo 3 meses de gestaci?n, y sin nombre definido para presentarme ante ustedes, quiero contarles mi historia ya que tuve la suerte de no ser abortado.

La m?a es tambi?n la historia de miles de ni?os cuyo grito qued? ahogado entre las manos de un personaje que jur? dedicar su talento y sus conocimientos a salvar vidas y, sin embargo, ha segado la de muchos.

Yo nacer? y quiero hablar por los futuros ni?os que podr?an verse en los apuros en que me vi yo.

Comenzar? por contarles que me encuentro dentro del vientre de mi madre; en un saco grande en el cual, verdaderamente, estoy c?modo.

Tengo todo lo necesario, ya que estoy en una temperatura ideal, no tengo fr?o ni calor.

Debo ser alimentado en una forma regular pues tampoco siento hambre.

A m? alrededor reina una oscuridad absoluta que me permite dormir cuando quiero.

Me llevan a todas partes, ya que siento el vaiv?n del ir y venir y la agradable sensaci?n de compartir con mi mam? todos los momentos de sus d?as y sus noches.

Mi corazoncito est? latiendo desde que ten?a 18 d?as de concebido y mi mam? no sab?a todav?a que yo exist?a.

S? que mi cerebro ya est? funcionando porque me muevo con agilidad y me asusto cuando mam? baja corriendo las escaleras.

Dentro de 4 ? 5 meses estar? en condiciones de enfrentarme al mundo.

Debe ser muy bello, me lo dice mi alma; ese soplo divino que Dios me dio en el momento de ser concebido.

?Ser? hermoso y lleno de luz?

?Y mam?, estar? loca de alegr?a al verme?

Como me querr? ya. ?Tanto o m?s que yo la quiero a ella?...

De mi mam? s?lo conozco el tac tac acompasado y suave de su coraz?n, ese coraz?n que, al latir, impulsa la sangre para que yo me alimente, crezca y madure.

Que bellas sorpresas me esperan en ese mundo que no conozco.

Y yo tengo tambi?n sorpresas para mi madre; mi peso, mi sexo y el color de mis ojos y de mi pelo.

Cuando crezca tengo que cuidarla, que mimarla.

?C?mo ser? mi mam??

La imagino linda, con cabellos color canela y unos ojos grandes aterciopelados, muy dulces y muy negros.

Todo iba muy bien para m? hasta el d?a en que me sent? llevado a un sitio que me produjo un miedo que no podr?a explicarles; algo me dec?a que estaba en peligro.

Desech? el pensamiento; si estaba con ella, ?qui?n podr?a hacerme da?o?

La reflexi?n no me tranquiliz? y apoy? mi orejita a la pared del est?mago de mi mam?. Lo que alcanc? a o?r me paraliz? de p?nico. Se hablaba de algo que yo no entend?a.

Mi tiempo de gestaci?n: 3 meses... Se me iba a abortar. ?Abortar?

Esa no era la palabra.

Nacer me hab?a dicho el Se?or.

Abortar, ?que ser?a?

Me apret? m?s contra ella, no s?lo por miedo, sino para o?r mejor. Se me sacar?a de mi nido tibio y c?lido.

Mam? ser?a anestesiada; ella no sentir?a nada y yo ser?a sacado en pedazos.

As? no podr?a vivir, no podr?a conocerla, no podr?a amarla y ella no podr?a verme nunca; yo morir?a, ir?a a parar a un saco de basura... Pero no!...
Ella no lo permitir?a! Apret? mis peque?os pu?itos y empec? a golpearla y a gritarle con toda mi alma: No dejes que me maten ¡S?lvame!. T? eres la ?nica que puede defenderme! L?brame de las pinzas atroces que ya siento preparan contra m?! Seremos tan felices, tengo tantas alegr?as reservadas s?lo para ti. Mam? no permitas que me separen de ti, yo quiero ser tu hijito. Dios me dio el permiso de acunarme en tu seno, no vayas contra Dios. Mi alma volar? al infinito sin conocerlo, sin poder amarlo. Se?or, ilumina a mi madre! La quiero mucho para que me arrastre mi recuerdo como una pesadilla, Se?or, yo la perdono, pero dale Tu Luz, que me permita nacer y probarle que, en un futuro, bendecir? todos los minutos de su vida por haberte o?do.

Empec? a caer en un sopor, ya no pod?a sujetarme a ella con mi misma fuerza.

Sent?a un sue?o pesado y mis manitas empezaron a soltarse lentamente, hasta quedar flotando dentro de mi madre.

Comprend? que mam? hab?a sido anestesiada, faltar?a muy poco para que comenzaran a destrozarme y morir?a!

No puedo recordar muy bien: el sopor se hac?a m?s pesado, s?lo pens? que mi estancia en el seno de mi madre hab?a sido muy corta.

Perd?nala, Se?or, es tan joven...

La oscuridad fue m?s profunda y no supe m?s de m?; en un ?ltimo esfuerzo le di un beso.

Para sorpresa de ustedes y m?a mayormente, o? llorar.

Me sacud?an los sollozos, l?grimas c?lidas comenzaron a rodar por m? como roc?o bienhechor. Su contacto me sac? de mi sopor y empec? a palpar en la oscuridad.

Ten?a mis dos piernitas, mis brazos y mis manos que me llev? a la cara, la cual estaba intacta.

Estaba entero, estaba completo y segu?a all?, en mi c?lido nido; era yo, s?, era yo!.

Di muchos saltos de alegr?a, tocando todo.

No era el limbo, no era el infinito, era el vientre de mi madre, era ella, el tic tac de su coraz?n me lo dec?a.

Qu? alegr?a!

El Se?or me hab?a o?do, me hab?a salvado; nacer?a, llegar?a a mi plena madurez, conocer?a a mi madre, podr?a verla, tener sus caricias, ser?a su hijo y yo tendr?a la mam? m?s buena del mundo.

Qu? contento estaba! No se me hab?a abortado!.

Nacer?, si Dios quiere, dentro de 55 d?as.

He crecido mucho y cuando nazca tendr? la alegr?a de conocer a las personas que oyeron las llamadas del Se?or y proporcionaron los medios para salvarme.

Podr?a haber partido sin conocer que lindo es un cielo de primavera, que suaves corren los r?os por sus cauces, que sensaci?n produce la caricia de la brisa.

Pero lo que hubiera lamentado m?s es no haber conocido el amor a Dios. Amor por el cual hay tanta gente buena que se dieron por entero para salvarme.

Que aparezcan siempre al lado de los ni?os que, como yo, estar?n al borde de ser abortados.

Bendito seas, Se?or, por posar tu mirada en esa persona angustiada a quien prometiste ayudar.

Bendito seas, Se?or, por las manos santas que bordaron y compraron mi ropita.

Bendito por haber puesto a m? servicio el talento, el tiempo y los conocimientos de aquellos que cuidaron de m?.

Bend?celos a todos.

Gracias a ti y a ellos que, haci?ndolo en tu nombre y por tu amor, me permiten decir: NACER?.

NOTA: Esta historia, de la vida real, fue escrita por la abuelita del beb
  Mostrar este artículo en formato PDF Imprimir artículo Enviar artículo

Explorar artículos
Artículo anterior UNA - SANTA - CATÉLICA - APOSTÉLICA En Arena o en Piedra Artículo siguiente




padrenuestro.net & elaccitano.com