LOS TÍTULOS DE JESÚS – #Dinámica de grupo

Subsidio Para Catequesis Jesús Camino Verdad Y Vida
Diócesis de Canelones Vicaria Pastoral

Notas previas.

v Se suponen las catequesis previas de formación del grupo y su finalidad.

Y alguna general sobre Jesús.

v Sigue a la primera(s) catequesis sobre el Kerigma.

v Pero el catequista puede cambiar el orden: después de la 4, sobre Cristo resucitado y glorificado, presentar la muerte de Jesús (catequesis 6) y luego venir a ésta con los nombres o títulos de Jesús. Esta segunda opción es más lógica, pero dificultad leer el texto bíblico: quizás buscar otro (p.e. 1 Cor. 15, 3-4, adaptado (Cristo murió por nosotros, fue sepultado y que resucitó al tercer día), o del que se propone en la catequesis 6, tomar sólo la primera parte (Hech. 2,22-24: A Jesús, hombre acreditado por Dios entre ustedes con Milagros, prodigios y señales que Dios hizo por su medio entre ustedes, como ustedes mismos saben, a éste, que fue entregado según el determinado designio y previo conocimiento de Dios, ustedes lo mataron clavándolo en la cruz por mano de los impíos; a éste, pues Dios lo resucitó; de lo cual nosotros somos testigos).

v Hay que tener en cuenta, que aquí se trata sólo de introducir los títulos con alguna comprensión, para poder usarlos. El sentido más pleno vendrá con la historia de la salvación y la misma historia de Jesús.

Basta con que comiencen a nombrar a Jesús como Mesías, Cristo, Hijo de Dios, Señor, Palabra de Dios.

La explicación es sólo una ventana, para seguir más adelante.

Objetivo: continuar anunciando a Jesús resucitado, conociéndolo por los principales títulos o nombres que le da la fe de la Iglesia.

Punto de partida: Retomar la(s) catequesis anterior(es): se puede hacer muy sencillamente con las tres primeras afirmaciones del Compendio.

Luego, encaminar la reflexión: queremos conocer más a Jesús resucitado.

A las personas se les conoce, por los nombres o modos de llamarlos.

Se puede partir de ejemplos sencillos en que a una persona se le llama con diferentes nombres o títulos (por ejemplo:

¿cómo se llama su padre? – Enrique

¿pero tú cómo lo llamas? – Papá

¿qué es él de tu madre? – el esposo

¿en qué trabaja? – panadero (por eso algunos los llaman el panadero; seguir con otros ejemplos; al médico lo llaman doctor, etc.) Otro lo llama: vecino.

Se pueden hacer participar a varios catequizandos (es bueno agregar ejemplos diversos, no de familiares: la directora, el presidente de la República, etc.).

Hacer ver cómo conocemos a la gente con diferentes nombres, que nos hacen ver las relaciones, las funciones, el lugar que ocupan en la sociedad.

Algunos títulos de Jesús resucitado: Retomar el kerigma sobre Jesús, resucitado, a la derecha

de Dios. Luego se pasa a presentar los nombres o títulos y explicarlos.

1) Jesús Resucitado es reconocido como Mesías:

Explicar ‘ungir’ (pasar aceite al cuerpo); cómo penetra, se mete adentro. Así Dios entra con su fuerza, con el Espíritu Santo, en los que él elige, llama y los envía para cumplir una misión, un encargo, una tarea . Jesús resucitado es reconocido como Mesías, porque Él está lleno del Espíritu Santo para ser Rey de su pueblo y Salvador.

Explicar que Mesías, en hebreo, Cristo, en griego y Ungido, en español, significan lo mismo. Jesús es el Mesías, Jesús es el Cristo, Jesús es el Ungido de Dios.

2) Jesús Resucitado es reconocido como el Señor.

La misma palabra tiene distintos sentidos. Si decimos: Mamá, hay un señor en la puerta. Queremos decir que hay un hombre, de cierta edad, que no conocemos.

Cuando rezamos nos dirigimos a Dios diciéndole: Señor, escúchanos, ayúdanos. Entonces, Señor, es el modo de nombrar a Dios.

Cuando decimos que Jesús resucitado es Señor, reconocemos que nos damos cuenta de que no sólo el hombre Jesús ha vencido a la muerte, sino que Él es también Dios.

3) Jesús Resucitado es llamado Hijo de Dios.

Si Jesús desde siempre es Señor, es porque Dios desde siempre es Padre suyo y él es Hijo único de Dios, desde siempre. Dios es Padre, porque tiene su Hijo único, que es también Dios con él.

Cuando Jesús vivió en la tierra hablaba de su Padre, de un modo especial, porque lo conocía desde siempre.

Si se cree que puede ayudar, se puede hacer notar la diferencia que hay entre Jesús, Hijo único de Dios, que está a la derecha del Padre y vive desde siempre y nosotros que somos llamados hijos de Dios, gracias a Jesús.

4) Jesús, el Hijo de Dios es el Verbo, la Palabra de Dios.

Dios, el Padre de Jesús, se nos da a conocer en lo que Jesús dijo, en lo que hizo y en lo que es. Por eso a Dios Padre, lo conocemos en el Hijo, Jesús. Por esto Jesús es nombrado también Verbo, Palabra de Dios. Todo lo que Dios Padre es lo expresa en su Hijo, que es su Palabra y su Imagen.

Se retoma todo con los siguientes números del compendio.
4. ¿Qué títulos nos manifiestan quién es Jesús Resucitado?
Jesús resucitado es reconocido, como Mesías, como Señor, como Hijo de Dios.
5. ¿Qué quiere decir que Jesús es el Mesías?
Mesías significa “ungido”, lleno del Espíritu Santo, para ser Rey y Salvador de su pueblo. Ungido, Mesías y Cristo son la misma palabra.

6. ¿Qué quiere decir que Jesús es Señor?

Señor significa Dios. Proclamar que Jesús es Señor, es reconocer que El es Dios, junto con el Padre.

7. ¿Qué quiere decir que Jesús es el Hijo de Dios?

En su resurrección, y al estar sentado a la derecha de Dios, reconocemos que Jesús desde siempre es el Hijo de Dios. El nombre de Hijo de Dios expresa la unión única y eterna de Jesucristo con Dios su Padre: El es el Hijo único del Padre y El mismo es Dios.

8. ¿Qué quiere decir que el Hijo es el Verbo o la Palabra de Dios?

Verbo o Palabra de Dios quiere decir que el Padre se expresa todo en su Hijo. Es por su Hijo, su Palabra, que el Padre crea todo y por quien se da a conocer a los hombres.

A Jesús lo llamamos con diferentes nombres:

Jesús, te quiero.

Cristo, sálvanos.

Jesucristo, Palabra de Dios, ayúdanos a conocerte más y quererte mucho.

Nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de nosotros.

(se les puede motivar para que hagan otras frases u oraciones breves)

Otra sugerencia podría ser que completen frases incompletas y / o armar un crucigrama para buscar los significados de cada palabra.

MATERIAL AUXILIAR PARA EL CATEQUISTA (para la comprensión propia; no para comunicar ahora a los catequizandos )

Mesías significa ungido, en la antigüedad se aplicaba ante todo al rey, el rey en virtud de la unción con aceite simbolizaba la unción con el Espíritu de Dios (1 Sam 9,16), consagrado para una función, al designio de Dios sobre su pueblo. Después del exilio, el sumo sacerdote es el jefe de la comunidad, y para consagrarlo a su función, se le confiere la unción.

El pueblo de Israel espera un Mesías para su restauración, y ya en el N. T, a la pregunta: “quién dicen que soy yo?”(Mc. 8,29), “Tú eres el Mesías”, es una fe auténtica pero que puede todavía llevar a pensar en una realeza temporal.(Jn. 6,15). Sólo después de la Resurrección los discípulos comprenden que era algo distinto. Jesús resucitado es Cristo. El Cristo, objeto de la esperanza del pueblo de Israel ha venido en la persona de Jesús.

Señor:

Kyrios designa el señorío de Jhavé y también el nombre del único Dios verdadero. A partir del Salmo 110, 1, Jesús da a entender que aún siendo hijo de David le era superior y anterior (Mt. 22, 43 y ss).

La Iglesia en su oración, apoyándose en ese salmo, conserva la invocación aramea primitiva Maranatha, Señor nuestro, ven.

La reflexión sobre la escritura lleva a la confesión de fe: Jesús es el Señor (Rom. 10,9).

Jesús es el Señor de todos los hombres (Rom. 14,9).

Jesús resucitado es a la vez el Señor de los creyentes y verdadero Dios, Señor mío y Dios mío (Jn. 20,28)

Hijo de Dios:

El Resucitado regresa al Padre y está sentado a su derecha, lo reconocemos como el Hijo único, y de su misma condición divina, por lo tanto, Dios.

En el bautismo de Jesús, al salir del agua se oye la exclamación que viene de los cielos, “Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco.” (Mc 1,11).

A través de toda su vida, Jesús va descubriendo en su relación con Dios su ser Hijo, y es a través del diálogo, de la oración, que descubre su misión y la obediencia en hacer la voluntad del Padre y no la suya.

El Hijo ha venido a anunciarnos al Padre (Jn.17-6), a realizar su obra y darnos su vida. Al final de su vida dirá: “Padre, yo te he glorificado en la tierra llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar.(Jn.17-4) “He manifestado tu nombre a los hombres.” (Jn. 17-6). ¿Cuál nombre? Padre.

Verbo, la Palabra de Dios.

Todo aquello que Dios nos quiere revelar lo realiza a través de su Hijo, Jesucristo, quien es la Palabra de Dios hecha carne.

“En el principio existía la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.” (Jn. 1,1)

Y si la Palabra era Dios, Jesús está junto al Padre desde siempre. Por Él han sido creadas todas las cosas, en Él serán llevadas a su plenitud, y en su momento serán recapituladas y puestas en las manos del Padre.

Todo verbo expresa una acción, por lo tanto, el Hijo de Dios es el Verbo, palabra dinámica, viva y presente en el acontecer de la creación.

Todo lo que Dios tiene que decirnos a los hombres lo ha hecho en Jesucristo, “este es mi hijo muy amado, en quien me complazco, escúchenlo.” (Mt. 17, 5).

El laberinto de Cristo el Rey Mesías

¿Puedes encontrar el camino hasta el Rey Mesías Jesús?

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