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Verdad y Mentira
Publicado por el 5/11/2007 (6007 lecturas)
Una vez Verdad y Mentira se encontraron en el camino.

-Buenas tardes â??dijo Verdad.

-Buenas tardes â??respondi? Mentira-. ?C?mo te va ?ltimamente?

-Me temo que no muy bien â??suspir? Verdad-. Son tiempos dif?ciles para alguien como yo.

-S?, ya veo â??dijo Mentira, echando una ojeada a las ropas harapientas de Verdad-. Parece que hace tiempo que no pruebas bocado.

-A decir verdad, as? es â??admiti? Verdad-. Nadie quiere emplearme hoy en d?a. Dondequiera que voy, la mayor?a de la gente me ignora o se burla de m?. Es desalentador, te lo aseguro. Empiezo a preguntarme por qu? lo soporto.

-Exactamente, ?por qu?? Ven conmigo, y yo te mostrar? c?mo llevarte bien. No hay motivos para que no puedas comer op?paramente, como yo, y vestir la mejor ropa, como yo. Pero debes prometer que no dir?s una palabra contra m? mientras estemos juntos.

Verdad hizo esa promesa y convino en llevarse bien con Mentira por un tiempo, no tanto porque le gustara su compa??a sino porque ten?a tanta hambre que desfallecer?a si no com?a nada. Anduvieron por el camino hasta llegar a una ciudad, y Mentira lo condujo hasta la mejor mesa del mejor restaurante.

-Camarero, queremos las mejores carnes, las golosinas m?s dulces, el mejor vino â??pidi?, y comieron y bebieron toda la tarde. Al fin, cuando ya no pudo comer m?s, Mentira se puso a golpear la mesa llamando al gerente, que acudi? a la carrera.

-?Qu? clase de lugar es ?ste? â??protest? Mentira-. Hace una hora que le di a ese camarero una pieza de oro, y todav?a no nos ha tra?do el cambio.

El gerente llam? al camarero, quien dijo que ese caballero no le hab?a dado un solo c?ntimo.

-?Qu?? â??grit? Mentira, llamando la atenci?n de todos los presentes-. ¡Este lugar es incre?ble! ¡Vienen a comer ciudadanos inocentes y respetuosos de la ley, y ustedes los despojan del dinero que han ganado con tanto esfuerzo! ¡Son un hato de ladrones y mentirosos! ¡Me habr?n enga?ado una vez, pero nunca m?s me ver?n de nuevo! ¡Tenga!

â??Le arroj? una pieza de oro al gerente-. ¡Pero esta vez tr?igame el cambio!

Pero el gerente, temiendo por la reputaci?n de su establecimiento, se neg? a aceptar la pieza de oro, y en cambio le llev? a Mentira el cambio de la primera moneda que ?l afirmaba haber dado. Luego llev? al camarero aparte, y lo acus? de pillastre, y amenaz? con despedirlo. Y por mucho que el camarero insist?a en que ese hombre no le hab?a dado un c?ntimo, el gerente se negaba a creerle.

-Ay, Verdad, ?d?nde te has escondido? â??suspir? el camarero-. ?Has abandonado a los trabajadores?

-No, estoy aqu? â??gru?? Verdad para sus adentros-, pero el hambre me nubl? el juicio, y ahora no puedo hablar sin romper la promesa que hice a Mentira.

En cuanto estuvieron en la calle, Mentira solt? una risotada y palme? a Verdad en la espalda.

-?Ves c?mo funciona el mundo? Me las apa?? muy bien, ?no crees?

Pero Verdad se alej? de su compa?ero.

-Prefiero morirme de hambre a vivir como t? â??dijo.

Y as? Verdad y Mentira siguieron cada cual su camino, y nunca m?s viajaron juntos.

Cuento tradicional griego.

SUGERENCIAS METODOL?GICAS

Objetivo.- Rechazar siempre la mentira.

Contenido.-

Sinceridad


Es un valor que debemos vivir para tener amigos, para ser dignos de confianza


?Alguna vez has sentido la desilusi?n de descubrir la verdad?, ?esa verdad que descubre un enga?o o una mentira?, seguramente si; la incomodidad que provoca el sentirnos defraudados, es una experiencia que nunca deseamos volver a vivir, y a veces, nos impide volver a confiar en las personas, a?n sin ser las causantes de nuestra desilusi?n.

Pero la Sinceridad, como los dem?s valores, no es algo que debemos esperar de los dem?s, es un valor que debemos vivir para tener amigos, para ser dignos de confianza....

La Sinceridad es un valor que caracteriza a las personas por la actitud congruente que mantienen en todo momento, basada en la veracidad de sus palabras y acciones.

Para ser sinceros debemos procurar decir siempre la verdad, esto que parece tan sencillo, a veces es lo que m?s cuesta trabajo. Utilizamos las "mentiras piadosas" en circunstancias que calificamos como de baja importancia, donde no pasa nada: como el decir que estamos avanzados en el trabajo, cuando a?n no hemos comenzado, por la suposici?n de que es f?cil y en cualquier momento podemos estar al corriente. Obviamente, una peque?a mentira, llevar? a otra m?s grande y as? sucesivamente... hasta que nos sorprenden.

Al inventar defectos o hacerlos m?s grandes en una persona, ocultamos el enojo o la envidia que tenemos. Con aires de ser "franco" o "sincero", decimos con facilidad los errores que comenten los dem?s, mostrando lo ineptos o limitados que son.

No todo esta en la palabra, tambi?n se puede ver la Sinceridad en nuestras actitudes. Cuando aparentamos lo que no somos, (normalmente es seg?n el prop?sito que se persiga: trabajo, amistad, negocios, c?rculo social...), se tiene la tendencia a mostrar una personalidad ficticia: inteligentes, simp?ticos, educados, de buenas costumbres... En este momento viene a nuestra mente el viejo refr?n que dice: "dime de que presumes... y te dir? de que careces"; gran desilusi?n causa el descubrir a la persona como era en la realidad, alguna vez hemos dicho o escuchado: "no era como yo pensaba", "cre? que era diferente", "si fuese sincero, otra cosa ser?a"...

Cabe enfatizar que "decir" la verdad es una parte de la Sinceridad, pero tambi?n "actuar" conforme a la verdad, es requisito indispensable.

El mostrarnos "como somos en la realidad", nos hace congruentes entre lo que decimos, hacemos y pensamos, esto se logra con el conocimiento y la aceptaci?n de nuestras cualidades y limitaciones,

En ocasiones faltamos a la Sinceridad por descuido, utilizando las t?picas frases "creo que quiso decir esto...", "me pareci? que con su actitud lo que realmente pensaba era que ..." ; tal vez y con buena intenci?n, opinamos sobre una persona o un acontecimiento sin conocer los hechos. Ser sincero, exige responsabilidad en lo que decimos, evitando dar rienda suelta a la imaginaci?n o haciendo suposiciones.

Para ser sincero tambi?n se requiere "tacto", esto no significa encubrir la verdad o ser vagos al decir las cosas. Cuando debemos decirle a una persona algo que particularmente puede incomodarla (pensemos en cosas como: su modo de vestir, mejorar su lenguaje, el trato con los dem?s o la manera de hacer y terminar mejor su trabajo), primeramente debemos ser conscientes que el prop?sito es "ayudar" o lo que es lo mismo, no hacerlo por disgusto, enojo o porque "nos cae mal"; enseguida encontrar el momento y lugar oportunos, esto ?ltimo garantiza que la persona nos escuchar? y descubrir? nuestra buena intenci?n de ayudarle a mejorar.

En alg?n momento la Sinceridad requiere valor, nunca se justificar? el dejar de decir las cosas para no perder una amistad o el buen concepto que se tiene de nuestra persona. Si por ejemplo, es evidente que un amigo trata mal a su esposa o a sus empleados, tenemos la obligaci?n de dec?rselo, se?alando las faltas en las que incurre y el da?o que provoca, no solamente a las personas, sino a la buena convivencia que debe haber.

La persona sincera dice la verdad siempre, en todo momento, aunque le cueste, sin temor al qu? dir?n. Vernos sorprendidos en la mentira es m?s vergonzoso.

Al ser sinceros aseguramos la amistad, somos honestos con los dem?s y con nosotros mismos, convirti?ndonos en personas dignas de confianza por la veracidad que hay en nuestra conducta y nuestras palabras. A medida que pasa el tiempo, esta norma se debe convertir en una forma de vida, una manera de ser confiables en todo lugar y circunstancia.

Editado en: www.encuentra.com

Actividades.-

1.-Hacer copias de este cuento para todos los alumnos.

2.-Hacer equipos en donde leer?n el texto y contestar?n a estas preguntas:

a) ?C?mo viv?a Verdad?

b) ?C?mo com?a y vest?a Mentira?

c) ?Qu? hicieron en el restaurante?

d) ?Le sali? bien a Mentira?

e) ?Qu? decidi? Verdad?

f) ?Por qu? no hemos de decir mentiras?

3.-Los secretarios leen las contestaciones.

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