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El sauce lloron
Publicado por Admin el 19/5/2016 (25890 lecturas)


Un dia de primavera, junto a un curso de agua, aparecio una plantita, pronto llamo la atencion porque se desarrollaba con gran fuerza. Y no era para menos. Junto al arroyo, lejos de toda molestia, rodeada de paz, humedad y sol... los arboles vecinos la llamaban "la planta alegre".

Meses mas tarde encontro en el curso de agua un espejo, donde no se cansaba de mirarse y de admirarse por sus verdes ramas. Aparentemente tenia todo lo que podia ambicionar y no necesitaba de nadie ni de nada... hasta ignoraba si existian otros arboles.



Durante un dia nublado, ya que no se veia reflejada, tuvo una idea.

Quiso levantar sus ramas, mirar lejos, como quien anhela nuevos horizontes.

Quiso descubrir lo que la rodeaba, pero no fue posible, a pesar de que lo intento varias veces. Sus ramas, como cansadas, seguian acariciando el arroyo.



Penso en pedir ayuda, pero su orgullo se lo impedia...

?Quien me ayudaria a mi? Pensaba angustiada.

Y un escalofrio de tristeza sacudio su existencia.



La brisa agito una vez mas en las aguas, las largas ramas de la "planta alegre" que luego, pausadamente, dejaban caer lagrimas de impotencia porque ya no podia erguirse para apreciar lo que la rodeaba...



Desde entonces ya no suena con mirarse en el espejo del arroyo.



Hoy, todos los que la ven la llaman "sauce lloron".



En nuestra vida, a veces, sucede algo parecido. El egoismo, salpicado de vana gloria, nos impide realizarnos en la comunidad, en la familia y ser uno mismo.



"El hombre ha querido encontrar su reposo a la sombra de si mismo".



"Y el resultado ha sido que sigue sin encontrarlo".



Cuando no descubrimos y no aceptamos el mundo que nos rodea, terminamos lamentando y pateando nuestra propia existencia.



Esta parabola nos invita a abrir el corazon y los brazos en gestos solidarios de bondad y superacion.



"Ustedes son la sal de la tierra... Ustedes son la luz del mundo... No se enciende una lampara para esconderla, sino para colocarla sobre el candelero y asi ilumine a todos en la casa" Mateo 5: 13-15

El perro.



La unica tarea de aquel hombre era todos los dias levantarse y pensar, sentado alli... en la silla petisa. Todos los dias era lo mismo. Siempre era igual. Calentaba agua para su mate matinal, y en la silla se sentaba una y otra vez. Pensaba... quiza en la tristeza, quiza en la vida... solo pensaba. Esto hacia.



No habia cosa alguna que le motivara, todo era un suceso de hechos que, de alguna u otra manera, sucedian. Eso era lo que pasaba, esa era su manera de ver la vida. Nunca sintio el deseo de que alguien llamara a su puerta, en el rancho de madera vieja. Ocurrio asi un dia, de los tantos por los que habia pasado.



Abrio la puerta, dudo, pero logro hacerlo.

- ?Como anda Lemes?, ?Que se cuenta? ?pregunto Correa.

- Nada nuevo? -contesto el hombre con voz debil.

- Bueno? Mire! Le vengo a traer este perro abandonado, lo encontre ayer en la puerta de mi casa? Yo no puedo cuidar de el. ?Puede usted hacerlo, Lemes?



El anciano no habia esperado esto. No dudo en tenerlo, decidio cuidar de aquel perro de pelaje negro oscuro y ojos color ambar.

Tendio su mano para saludar a Correa y enseguida cerro la puerta del rancho.

Miro al perro detenidamente. Lemes sintio que algo en comun tenia con aquel ser abandonado.



No sabia que era. El hombre se vio reflejado en aquel perro de calle nomas; tanto, que sintio el fulgurante deseo de cuidar de ese animal.

En anos Lemes no habia conseguido sonreir, aquella tarde si lo habia hecho... todo por un viejo perro vagabundo.



Meses, habian pasado desde aquella tarde lejana. Lemes, el hombre, se encontraba ahora tendido en una cama. Parecia que la muerte se le avecinaba.

Se volteo hacia su perro, su fiel amigo, se detuvo en la mirada. Por unos segundos creyo sentir que aquella criatura habia caido como un angel del cielo... Lo acaricio y le dijo al oido en voz silenciosa una frase que hacia ya tiempo no decia: TE QUIERO. El hombre recordo ciertos momentos de su triste vida.



Se dio cuenta de un detalle: Aquel perro, que presenciaba los ultimos momentos de su vida, habia sido su unico amigo, su unica esperanza de vida.

Luego, ceso de respirar...

S.A.T.U. (German Garces)

CORTESIA DE MARTHA PATRICIA RAMIREZ

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