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UNA MUNECA PARA LLEVAR AL CIELO
Publicado por Admin el 15/7/2016 (4950 lecturas)
Entre a un almacen del centro comercial de mi ciudad, para hacer unas compras navidenas. Mire toda la gente y renegue un poco, pues estaria alli mucho tiempo y tenia muchisimo que hacer. Yo preferiria dormir, hasta que pasara la navidad. Me meti lo mas pronto posible entre toda la gente, y me dirigi a la seccion de juguetes. Estando alli, renegue de nuevo por los precios de los juguetes, y me puse a pensar, si mis nietos los apreciarian y si irian a jugar con ellos.

Me encontre en la seccion de las munecas. De reojo, mire un nino de mas o menos cinco anos abrazando a una linda muneca. Le tocaba su cabello y la abrazaba tan tiernamente, que sin querer, me quede mirando el nino pensando para quien seria esa muneca. Luego, volteo hacia una mujer, y le dijo:
- Tia, ?estas segura que no tenemos suficiente dinero?
La mujer le respondio con impaciencia:
- Tu sabes que no tenemos suficiente dinero para comprar la muneca.

La mujer le dijo al nino que no se moviera de alli, que tenia que comprar otras cosas, y que regresaria en pocos minutos, y se retiro de alli. El nino continuo abrazando a la muneca. Despues de un ratito, le pregunte:
- ?Para quien es la muneca?
El nino me contesto:
- Es la muneca que tanto deseo para mi hermanita de regalo de navidad. Ella estaba segura que Santa Claus, se la regalaria.
- Le dije que quizas Santa Claus se la llevaria.
El me contesto:
- No, Santa Claus no puede ir a donde esta mi hermanita. Tengo que darle la muneca a mi mama para que se la lleve.
Le pregunte:
- ?Y en donde esta tu hermanita?
Me miro con sus ojos llenos de tristeza y me dijo:
- Ella se ha ido con el Nino Jesus. Mi papa dice que mamita tendra que irse para estar con ella.
Mi corazon casi paro de latir. El nino me volvio a mirar y me dijo:
- Yo le dije a mi papa que le dijera a mi mamita que no se fuera todavia. Que esperara hasta que yo volviera del centro comercial. ?Quiere ver su fotografia?
- Me encantaria.
Saco unas fotografias que se habia tomado con su hermanita y me dijo:
- Quiero que mi mamita se lleve estas fotografias para que nunca me olvide. Yo quiero mucho a mi mamita, y quisiera que no tuviera que dejarme, pero papa dice que ella necesita estar con mi hermanita.

El nino agacho la cabeza y se quedo muy callado. Mientras el no miraba, meti mi mano al bolso, tome un puno de billetes, y le dije al nino:
- ?Te parece si contamos de nuevo el dinero?
Se puso muy contento y me respondio:
- Si. Yo se que tengo suficiente dinero para comprar la muneca.

Meti mi dinero entre el de el y comenzamos a contarlo. Habia suficiente dinero para comprar la muneca. Suavemente dijo:
- Gracias Nino Jesus, por darme suficiente dinero. Luego me miro y continuo: Le pedi al Nino Jesus que me diera suficiente dinero para comprar esta muneca, y asi mamita se la pueda llevar a mi hermanita. El escucho mi oracion. Queria pedirle tambien dinero para comprarle una rosa blanca a mi mamita, a ella le encantan las rosas blancas, pero no se lo pedi. Pero El me dio lo suficiente para comprar la muneca y la rosa.

En esos momentos regreso la tia y yo me despedi del nino, pero no podia dejar de pensar en el, mientras hacia mis compras. Yo ya tenia una actitud y sentimiento totalmente diferente a cuando ingrese al almacen. Estaba recordando algo que habia leido en el periodico unos dias antes sobre un conductor ebrio que habia chocado contra un carro, matando a una nina y la mama estaba en condicion muy critica. La familia estaba tratando de decidir si quitarle la vida artificial. Pero seguramente, este nino no podria ser parte de ese relato.

Dos dias despues, lei la noticia que la familia habia decido desconectar a la senora de la vida artificial. Mas tarde ese dia, no me pude resistir. Sali de casa, compre unas rosas blancas y las lleve a la funeraria en donde estaba la joven mujer. Al entrar a aquel lugar, la vi a ella en su feretro deteniendo una linda rosa blanca, la hermosa muneca y la foto de el nino del almacen. Me fui de alli llorando. Desde entonces, mi vida cambio para siempre. El amor que ese nino tenia para su hermanita y su madre era sorprendente. Pero en un instante, un conductor ebrio, partio la vida de ese nino en pedazos.
Autor Desconocido

Los amigos son angeles que nos levantan cuando estamos caidos, cuando nuestras alas no recuerdan como volar. Yo quisiera contar contigo. ?Es tan lindo saber que existes! Uno se siente vivo, y cuando digo esto no es para que vengas corriendo en mi auxilio, sino para que tu sepas que siempre puedes contar conmigo. WFP4

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