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Con Ojos Y Oidos Atentos
Publicado por Anonymous el 16/7/2016 (2613 lecturas)
Habia una pequeña nila en un cierto lar. Era aun muy nueva
para saber ver las horas. Sin embargo, al anochecer, ella
parecia saber que estaba llegando la hora de su papacito
volver a casa.

"Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre
tanto que ?l se iba, he aqu? se pusieron junto a ellos dos
varones con vestiduras blancas, los cuales tambi?n les
dijeron: Varones galileos, ?por qu? est?is mirando al cielo?
Este mismo Jes?s, que ha sido tomado de vosotros al cielo,
as? vendr? como le hab?is visto ir al cielo" (Hechos 1:10,
11).

Hab?a una peque?a ni?a en un cierto lar. Era a?n muy nueva
para saber ver las horas. Sin embargo, al anochecer, ella
parec?a saber que estaba llegando la hora de su papacito
volver a casa. Ella se aproximaba a la ventana para mirar y
de la puerta para escuchar sus pasos. Luego ella pod?a verlo
llegando. La puerta se abr?a y ella saltaba en sus brazos.
Nosotros, cristianos, deber?amos actuar de la misma forma
que aqu?lla ni?a. Es preciso que estemos atentos, mirando y
oyendo al Se?or. Su vuelta puede estar bien pr?jima.

A veces parece que estamos completamente desligados en
relaci?n a la venida de Cristo. Preocupamonos con todo
cuanto est? a nuestro rededor y con los planes que
planteamos para nuestra prosperidad. Empenhamonos para que
todo salga perfecto y so?amos con a tan codiciada felicidad.

Toda esta determinaci?n en luchar por nuestros objetivos y
intentar vivir una vida feliz es muy v?lida. Pero, y el
Se?or Jesus Cristo, ?que lugar ocupa en nuestra busca de la
vida abundante? ?Como podr?amos ser verdaderamente felices
sin Sus bendiciones? ?De que adelantar?a una dicha pasajera
si no si prolongase por todo el eternidad?

El Se?or vino a este mundo para perdonarnos los pecados y
para que nuestro nombre fuese escrito en el Libro de los
Cielos. Purificados de todo el mal podemos estar en la
presencia de Dios sin culpa o condenaci?n y, con regocijo en
el coraz?n, disfrutar la vida abundante y de la felicidad
por toda la eternidad.

Y usted, ?ha estado con ojos y o?dos atentos y con la vida
lista para la vuelta del Salvador?

Paulo Barbosa
Un ciego en el Internet

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