“La vida es: caer, morir y resucitar”

Recién resucitada de alma y espíritu y en plena resurrección física y del cuerpo, me pongo a compartir con todos vosotros, lo que significan para mi tantos momento en este tiempo de Cuaresma y semana de Pasión.

No puede ser de otra manera ni otro el tema que tratar, que el de la muerte y la resurrección.

El tiempo que hemos dejado ya atrás, hasta un próximo año, ha sido aquel tiempo de caer, morir y resucitar.
Personalmente yo sentí y viví esa semana de Pasión en sus siete días, desde su comienzo el Domingo de Ramos, día de alegría para todos por la entrada de Jesús en Jerusalén, pasando por su entrega por los demás, su muerte en la cruz y su resurrección, día también de júbilo porque Jesús, padeció, murió y al fin resucito y esta entre nosotros.

Desde lo mas profundo de esta semana llamada Santa, me he podido encontrar en algunos de los momentos sopesando el peso de la cruz, esa cruz podría ser perfectamente el paso nuestro por la vida en la que vivimos. Todas estas sensaciones las sentí al portar un paso en mi hombro y en la que su imagen era Jesús crucificado.

Cuando ya apenas me quedaba casi sin aliento ni fuerzas para continuar ese camino sobre mi hombro, me di cuenta que el camino hasta llegar a su templo era largo y cada vez mas pesado pero que tendría su recompensa. Lo compare con la vida y que nada de esta es fácil, pero que el camino que recorremos y que sentimos se nos hace mas liviano porque solo Él nos acompaña.

Entre tanto cansancio y tanto ir y venir, sentí miedo, miedo de no estar viviendo las cosas y los momentos como se merecían, miedo de no saber o no poder disfrutar esta Semana de Pasión como era debido y que sin darme cuenta ni siendo consciente desviara mi atención a las cosas mas secundarias.

Pero me di cuenta que en esos momentos mi sitio era ese. Cuando todo paso y todo acabo, me sentí viva y satisfecha sobretodo de dos cosas, una de poder resucitar mi alma, mi espíritu y mi fe a la vez que Jesús y la segunda de saber llevar la devoción de pertenecer a un Hermandad de pasos procesionales sin quedarme en lo secundario, en eso que todos llaman lo bonito y que consiste en mostrar las imágenes en la calle y decir lo guapa y lo floreada que va la Virgen.

Compartir con vosotros todo esto es regalaros a través de las palabras una semana llena de sensaciones de momentos intensos y emocionantes, pero sobre todo situaciones que te iluminan y te llenan de vida y resurrección.

Y así solo así me gustaría vivir y que vosotros también lo viváis, resucitados y llenos de vida para poder tener la fuerza y cargar con la cruz de esta y caminar en los senderos de la vida animados y ayudados por Él.

Carmen Raya.

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