¡ QUITARÉ EL CRUCIFIJO, SEÑORÍAS !

Ilustrísimos/as Sres/as Diputados/as:

Soy profesor en centro público y me dirijo a sus Ilustrísimas para comunicarle que procederé inmediatamente a la retirada del crucifijo tanto en el aula como en mi despacho, no esperaré a que me obligue la futura Ley de Libertad Religiosa que prepara el Gobierno. ¡¿Cómo hemos podido tardar tanto en darnos cuenta de que estamos en un Estado aconfesional y ninguna religión tiene carácter oficial?!